miércoles, 27 de mayo de 2015

Ni para eso sirvo

Hola.
Sé que no nos conocemos. No sé cómo te llamas. Tampoco sabes como me llamo. Ni siquiera sé si me estás escuchando. Todos los que te visitan tienen esa duda. Porque después del plomazo que te metiste en la cabeza, quedaste en coma y ahora nomás estás ahí acostado, como una pinche planta, sin señales de vida más que las que marca esa maquinita del bip-bip-bip-bip-bip.
Y es que la mayoría piensa que el suicido es algo sencillo. Toma esas pastillas, corta esas venas, vuélate esa cabeza, ahórcate con esa cuerda. En mi caso fue tírate a ese río. Pero como tú, ni para eso sirvo. Alguien me vio caer al agua y avisó a la gente. Y grito por auxilio. Y llamaron a la ambulancia. No sé. Yo estaba llegando al fondo del río así bien bonito, cuando me sacaron y mis ojos vieron de nuevo a la gente, y me dieron atención médica y todo ese desmadre.
La cosa es que mientras los paramédicos son los héroes de esta película (papá), a mí me echaron a perder el paso al más allá.
La cosa es que esa gente no piensa "Mira, yo creo que si ya se cortó las venas/se aventó al agua y no sabe nadar/ se colgó de la viga de la casa/ se prendió fuego/se disparó y no le atinó al cerebro o lo que sea que uno haya decidido, pues deberían de dejarnos desangrar/ahogar/asfixiar/quemar/desangrar o lo que sea que uno haya decidido". Porque para educar a sus hijos y familiares ahí están mamando "Ya está huevudito, ya sabe lo que hace". Pero no se quiera uno morir porque son re metiches.
Lo que no piensan es el daño que le hacen a uno.
Mira te cuento, porque como que no creo que te vayas a parar de esa cama en los próximos 10 minutos.
Yo dije "Esto vale verga. Ahí nos vemos".
Entonces decido cómo dejar atrás tanta porquería y chingadera y media con la que he tenido que lidiar. Por las razones que sea. Pero ya no quiero estar aquí. Y entonces doy el paso siguiente y procedo a aplicar mi método anticonceptivo tardío.
Y llega una pinche gente que no tiene otra cosa que hacer más que jugarle al héroe y viene y me echa a perder mi proceso terminativo de la vida. Se vuelve héroe. Salvó mi vida. Mi vida que yo ya no quería. Y ahora el pedo es que ni para quitármela serví.
Ya decidí no vivir más. Ya decidí que estoy hasta la verga de no tener empleo, de soportar a mi familia, de tener que mantener a mis hijos, de soportar malos tratos de las viejas, de que me estén ninguneando en todos lados, de que a todos les salen bien las cosas menos a mí, de que me quejo y empiezan a chingar "No te quejes. Agradece a la vida. Mira el milagro de la existencia. Bla bla bla.
Y no me puedo matar.
Tú crees que alguien piensa en el pinche trauma extra que ahora voy a cargar por no poder matarme.
¿Crees que a ellos les importa?
Dicen que uno no puede jugar a ser Dios. Pero te ven ahí quieriéndote matar y vienen y la hacen de puto Superman. A la chingada. No saben la pinche frustración que ahora tengo que soportar por su pinche heroísmo plañidero y cursi.
Lo siento por ti.
Yo en cuanto me digan "ya se puede ir a su casa", lugar que no existe porque todo se lo ha cargado la chingada, me voy a aventar por una ventana o al tren o a tomar ácido o a electrocutarme o a hacer todo junto para que ahora sí me muera completo. Tú, tú ya te chingaste.
Porque si de por sí creías ser una carga, ahora en verdad lo eres. Ahora en verdad eres ese bulto sin movimiento que siempre soñaste ser. Ahora haz roto a tu familia en su vida cotidiana porque tendrán que cuidarte y absorber el gasto y esperar el milagro de que regreses y llorar tu trágica muerte. Tan joven, tan bueno, tan brillante futuro que tenía. Y todas esas mamadas que dicen cuando te mueres.
Lo siento por ti. Pero te agradezco tu presencia. Porque cuando me esté muriendo gracias a ti voy a sonreir. Me voy a carcajear. Porque a pesar de lo jodido que haya estado en la vida, al final encontré a alguien que estuvo peor que yo.
Pobre pendejo.
Jajajajajajajaja

domingo, 17 de mayo de 2015

Cuentito no ganador 2

Papá, no estés enojado.
Discúlpenme por quitarles el tiempo.
Nunca fue mi intención que llegaras tarde al trabajo papá; tampoco quería que perdieras tu figura mamá; nunca quise que toda la tención que tenías se partiera en dos, hermana.  En verdad que nunca quise ser una molestia.
Aunque me parece increíble que sólo bastaron 8 años para que todos se hartaran de mí, he decidido que es mejor dar un paso al frente y servir de algo más que de la burla de los compañeros de la primaria. Porque ya me cansé de que diario me golpeen, pero no tengo la fuerza física para contestarles.
Quiero ser útil.
Por eso me puse la ropa que mamá lavo ayer, toda de algodón porque leí en internet que se descompone más fácil en la tierra que las telas sintéticas. He visto un pequeño prado al lado del camino, donde el pasto siempre está muy grande porque nadie lo corta. Creo que está abandonado.
Mi papá no lo ha visto porque siempre que pasamos por ahí va muy enojado porque llegará tarde a la oficina. Porque primero nos tienen que llevar a la escuela. Porque por mi culpa cambiaron a mi hermana de una escuela que está a 2 cuadras de la oficina de papá, a una nueva escuela que está a 20 minutos en coche. Por eso voy a servir para que papá no llegue tarde a trabajar.
Por eso me recosté en el prado de pasto crecido y me tome muchas pastillas de las que toma mamá para solucionar sus problemas que tiene para dormir, para bajar de peso, para el dolor de cabeza, para quitar el estrés.
Por eso me acosté en el prado de pasto crecido ahorita que llueve mucho, porque leí en internet que todas las cosas que se mojan muchos días seguidos se echan a perder.
Al principio me dolió mucho mi panza, pero no como cuando mi papá me pega con el cinturón, me dolió como cuando me clave una aguja en el dedo, nada más que muchas veces más fuerte. Pero ahorita ya no me duele. Yo creo que también es porque ya no tengo panza. Porque después de que se fue el dolor, me empecé a inflar y me salieron muchos gusanitos de todo el cuerpo, de esos que nos dijeron en la escuela que luego se hacen mariposas.
Eso está muy bonito. Porque las mariposas hacen que la gente se ponga contenta y yo quiero servir de algo. Después de que se acabaron los gusanitos, nada más quedaron mis huesos tapados con la ropa que, aunque era de algodón y se mojo mucho, nunca se hecho a perder como decía en internet.
Por esa ropa fue que la gente supo que esos huesos eran míos. No sé cuanto se tardaron en encontrarme, pero si se que fueron muchos días porque vi el sol y la luna muchas veces. Las últimas veces lo vi todo aunque ya no tenía ojos, pero vi el sol amarillo y grandote en el día y la luna blanca y redondota en la noche.
Mi mamá estaba muy triste, igual que mi hermana. Las dos lloraban mucho. Mi papá estaba muy serio. Pero creo que ya no estaba enojado y eso me puso muy feliz. Porque yo lo que quería era que ya no se enojara por llegar tarde al trabajo.
Me hubiera gustado tener 10 años porque dicen que es el mejor cumpleaños de toda la vida. Pero no se qué hubiera pasado con mis papás y mi hermana. Si ya me odiaban a los 8 años, quien sabe qué podría haber pasado en esos 2 años más.
Ahora ya no tengo frío ni calor; no me da hambre ni sed, tampoco tengo que ir al baño. Todos los días me paseo durante las tardes al lado de la carretera.
Lo único que no me gusta es que la gente que pasa en sus coches, no ve cuando los saludo con mi mano. Y cuando alguien si me ve, se pone blanco de la cara y muchas veces se les voltea el coche. A algunos los he podido sacar antes de que le salga lumbre, pero hay otros muy pesados que no puedo mover. Esos son los que se quedan un rato a caminar conmigo, pero después se van, quién sabe a dónde.
A veces veo que papá pasa.
Aunque no lo veo sonreír, tampoco lo veo enojado. Mi mamá y mi hermana han dejado de llorar y ahora me traen cada 12 meses muchas flores rojas de las que me gustan. Y yo soy muy feliz porque todas están muy bonitas.
Ahora ya me voy, porque desde hace unos días, hay una luz que aparece junto al camino y quiero ver qué hay del otro lado. Al rato que regrese, les platico todo lo que haya visto al entrar por esa luz.
Algo bonito creo que voy a encontrar.

FIN

martes, 5 de mayo de 2015

Cuentito no ganador 1

PAVOROSA NAVIDAD
Después de tantos años de ser alimentados con maíz transgénico, los pavos habían desarrollado muchas habilidades especiales aunque aún no podían hablar, pero se comunicaban por medio de ciertos sonidos característicos que, por extraño que parezca, se asemejaban a ladridos de perros o gruñidos de chancho, pero eran sin duda, diferentes al clásico “gordo-gordo-gordo-gordo” que caracteriza a estas aves.
De tal forma que mediante esos sonidos se habían puesto de acuerdo para no dejarse atrapar por los dueños de la granja que cada año se llevaban a miles de pavos al matadero, los empacaban y los mandaban en camiones a la gran ciudad para el deleite de miles de personas que tendrán como invitado principal en su cena de navidad a una de estas aves sacrificadas en nombre de la festividad.
Pero no sólo habían planeado eso, también habían hecho un plan para tomar el control d ela granja, para lo cual, habían alimentado con raciones especiales del maíz transgénico a los pavos más desarrollados, para hacerlos más rápidos, más fuertes y más agresivos; 33 pavos formaban este grupo especial que por la madrugada había escapado de los corrales y amagado a los humanos que habitaban la granja.
Hombres, mujeres, niños y ancianos por igual se encontraban amontonados en una cabaña pequeña, amarrados de manos y pies, con una mazorca en la boca para evitar que gritarán; los más pequeños con los ojos vendados para evitar que sus pequeñas mentes se traumatizarán al contemplar los horrores venideros que se iban a desarrollar en la venganza de los pavos sobre los humanos.
Uno de los pavos más viejos, con la carnita muy pegada a sus huesos, con sus plumas encanecidas, con un ala mocha (que se quedo atorada en la reja después de su fuga juvenil hace muchos años), además de la falta de uno de sus ojos (debido a un balín disparado y acertado el día de su fuga juvenil hace muchos años), era quien supervisaba las operaciones del grupo de aves rebeldes.
Este pavo fue el que escogió a los adultos más carnosos para ser los primeros en ser cocinados, durante 24 horas y cubiertos de papel aluminio para que queden bien doraditos y jugosos, bañados con un combinado de jugo de naranja y arándanos (que les encantan a los pavos, cabe aclararlo). Obviamente, primero había que preparar a los humanos para que las parte son comestibles fueran retiradas del exquisito manjar.
Así como los humanos evitan comerse en general, las patas y la cabeza, los pavos consideraban que sus humanos no debían ser servidos con manos, pies y cabeza; los dedos serían usados para cocinar unos nuggets para los pavos infantiles; las plantas y palmas serían usados como charola comestible de los nuggets. La cabeza serviría de recipiente para mezclar los sesos y los ojos para cocinar una papilla para los pavos bebés, mezclada con su rico maíz transgénico.
Después de ser rasurados en su totalidad, los 4 humanos más jugosos y carnosos, fueron castrados por dos motivos principales: para que se desangrarán lo más rápido posible y para eliminar ese apéndice de sus cuerpos y colgarlos en la reja de la granja como advertencia para los humanos del exterior y como señal de rebeldía de los pavos.
Listos ya, los pavos procedieron a cocinar a sus humanos mientras preparaban el relleno especial con nueces, pasas, manzana, apio, cebolla y un poco de ese maíz transgénico que les había otorgado sus extraordinarias capacidades que les permitían desarrollar su venganza.
La cena fue extraordinaria, los humanos al horno se sirvieron acompañados de una guarnición de frutos verdes y puré de papas, se bebió sidra de manzana y como postre se disfruto de un delicioso pay de queso con fresas. Los pavos bebés comieron su papilla y los pavos infantiles degustaron de sus nuggets de dedos. Todo fue felicidad.
Los humanos viejos fueron puestos sobre los techos de las chozas para que se secaran al sol y su piel fuera utilizada para fines diversos; los jóvenes más sanos fueron puestos en chozas especiales para su reproducción, manteniendo la producción de humanos en buenos niveles durante muchos años. Los adultos fueron puestos en engorda para tenerlos carnosos y jugosos para los años venideros.
Así fue como los pavos de esta granja por fin tuvieron una feliz navidad y pudieron celebrar en familia una bella tradición que durante siglos había sido una tortura para ellos. Sus acciones llegaron a oídos de otros animales de otras granjas, que de inmediato empezaron a planear sus acciones de venganza sobre los humanos.
Así que al pasar por el campo hay que mantenerse atentos de las vacas, las reses, los cochinos, los pollos, los borregos y en general de todos los animales de campo, porque puede que están observándonos y planeando su venganza sobre nuestras apetitosas y suculentas personas.
FIN

lunes, 27 de abril de 2015

Te haces la difícil...

porque así estás acostumbrada. Siempre te pones tu imagen de mujer oscura, de yo quisiera ser un vato, no necesito de nadie, tengo seco el corazón, nunca me ilusiono, soy doña chingona.
Y la realidad es que eres bien sentimental, bien rosa, bien cursi.
Y te encanta.
Yo no digo que no seas doña chingona.
De hecho eso es algo que siempre me ha gustado de ti. Porque cuando te decides haces cosas que pueden parecer bien difíciles, bien complicadas. Eso está chido.
Pero cuando te pones en contacto con tu lado sensible, no pierdes nada. Al contrario. Cada vez que compartimos unas situación sensible nos acercamos más en nuestro lado bonito. Eso también lo sabes pero no entiendo porque te niegas tanto a fomentarlo.
Ambos sabemos que la distancia es un factor que a veces nos rompe el queso.
¿Y luego?
¿No vale la pena hacer el esfuerzo nunca hecho en la vida para darle un giro a las cosas y obtener lo que tantas veces hemos platicado, lo que tantas veces hemos soñado juntos abrazados?
No es un reclamo. No es una queja. Es una invitación a dejar de lado las apariencias y decir: sí, soy feliz con este cabrón, ¿y qué? Si no les gusta pueden comer cemitas de la CAPU e intoxicarse.
Yo puedo afirmar que cada vez que estamos juntos vamos haciendo crecer nuestro mundo.
¿Qué por qué estoy tan seguro?
Porque me lo dices tú.
Cada vez que te gana la emoción rosa y te acuerdas que eres doña chingona y te tragas tus palabras cursis y empiezan las frases que no tienen nada que ver: torpe, bobo, shu shu, lalalalala.
Me lo dices sin palabras cada vez que te agachas y cuando levantas tu cabeza tienes esa mirada con tus grandes ojos oscuros que dicen "ve nada más como me pongo contenta de estar juntos".
Mirada que después se acompaña de una sonrisa que no se te cae ni con la lluvia más fuerte, ni con el sol quemador de pavimento, ni con el aire que voltea paraguas.
Me lo dices cuando las garritas cósmicas parecen nada más unas manitas torpes con sus dedos entrelazados, pero en realidad están dándole raíces a un árbol de la vida cuyo fruto empieza con S y termina con avina.
Me lo dices cuando tu respiración no tiene nada que ver con lo que haces en tus terapias, en tus cursos, en tus sesiones energéticas, cuando es una respiración tranquila y relajada sabiendo que no te voy a lastimar, que te voy a arropar cuando haga frío y te voy a dar tu espacio cuando haga calor.
Me lo dices cuando nos besamos pareciendo que se está acabando todo y si nos separamos nos vamos a deshacer como si estuviéramos hechos de polvo y la única forma de hidratarnos es con la boca húmeda del otro.
Me lo dices cuando nos abrazamos y no hacemos más que disfrutarnos torpemente sin importar lo que la gente diga.
Me lo dices cuando dominas tu orgullo y aceptas que nuestra relación no se trata de quien manda, de quien gana, de quien domina al otro. Cuando aceptas que de verdad podemos hacer las cosas juntos y darle materia a eso que soñamos y que a veces no nos queda más que compartir por medio del teléfono hasta que es bien de madrugada.
Y también estoy seguro de que tú estás segura porque ves todo lo que yo te digo sin palabras, porque sientes como cambio cuando estoy contigo, porque a pesar de que a veces se te agota la paciencia estás convencida de que no son sólo palabras.
Porque si no estuviéramos seguros, no estaríamos juntos en esto.
Te Amo Marujita.
Te Cielo, con estrellas en la noche poblana.
Te Cielo, sin estrellas en la noche chilanga.
Te Cielo.
 

domingo, 19 de abril de 2015

3 momentos 3

Gracias a la Maestra (con título y todo) Andrómeda Martínez, amiga también, he podido dar 2 pláticas 2 a gente de la licenciatura. Una de ellas en la UNAM, FCPyS, mi facultad. Tema: guión. Resultado: más o menos. Los chavos estaba decidiendo si se quedaban en esa clase o no. Así que no fue como muy bien llevado el tema, además de que sólo fue un breve rollo.
La segunda en la Ibero. Nunca había pensado en pararme por allá, pero cuando empiezas a hacer cosas diferentes, obtienes resultados diferentes. Aquí el rollo fue más preparado, un asunto de globalización ajustado al cine de terror, con unos cuantos vídeos y un breve rollo ágil y fresco.
Resultado: satisfactorio. La convivencia con jóvenes que no viven en la misma realidad que la mía fue muy grata. Preguntaron: ¿cuál es la diferencia entre terror y horror?, ¿qué es lo que se tiene que hacer para volver a hacer una peli que espante? y ¿es el libro de Eso?
Todas las situaciones importantes empiezan con el primer paso.
Este fue un buen primer paso.

$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$

Eso fue el viernes.
El domingo nos fuimos a ver a la Orquesta Sinfónica a Bellas Artes. Una cosa así muy culta, muy bonito el asunto. No salieron Los Ángeles Azules, que salen en todos lados. Pero no salieron.
La convivencia con las señoritas amigas de la carrera, después del concierto fue en rollo alivianado con pizza cuadrado muy hipster y bebidas hidratantes que alguien (no diré quien) confundió con aderezo para la comida. Plática, lluvia y después una jarra de cerveza. Esas cosas que hacen que la gente se abrace al despedirse muy contentos.

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

Ya conocí la cafetería del UTA Bar.
Cosa sencilla, cerveza fría, no había smoothie (la mesera quedó muy formal que me lo debe para la otra ocasión), alitas enteras, papas a la francesa con nuggets. Así rica la botana. Mi compañía también disfrutando de la convivencia y compartiendo la enorme sonrisa. Ya nos explicaron cómo funciona el asunto de la cafetería en horarios del bar y tuvimos que partir ya que no íbamos con ánimo de antro en esta ocasión. He de regresar por mi smoothie.

miércoles, 25 de febrero de 2015

La Soledad

Cuando le dije a mi CdeO que me sentía muy solo, me dijo que no lo estaba, que la fuerza suprema siempre me acompaña. Le dije "No chingues, ¿a poco le voy a pagar su entrada al cine a la fuerza suprema? ¿O vamos a poder intercambiar opiniones acerca de las pelis o de los libros o de la música?
Ya sé que en realidad no estoy solo.
Pero tengo una soledad relacionada con la falta de convivencia con gente que comparta mis gustos. A pesar de que mi madre particularmente a veces comparte mis pelis y mis pláticas, a pesar de que durante el proceso de la tesis mi hermano vio muchas PGEs a la par (pocas vimos juntos), a pesar de que mi padre y yo nos hemos echado unas chelas juntos muchas veces, a pesar de que he viajado con amigos y compañeros y hemos tenido fiesta y desmadre, a pesar de que los pocos momentos que compartimos mi CdeO y este CdeL son muy hermosos, la mayor parte del tiempo estoy solo.
El problema radica en que mi soledad no es elegida. Desde que tengo memoria he compartido con mucha gente pero han sido los gustos generales. Cuando se trata de mis gustos personales, de las cosas que me gustaría se incluyeran los integrantes de mis círculos sociales, generalmente la respuesta es negativa o es un cordial "híjole, es de que sabes que por ser tú lo haría, pero no estoy muy convencid@". Y pues yo, tolerante que soy, no obligo a nadie a hacer, asistir o acompañar a donde lo harán por más fuerza que por gusto.
Por eso (como mencione en una publicación anterior), casi no pido ayuda. Porque me emputa ser rechazado o condicionado a que "lo hago pero nomás esta vez". Por ello hoy me senté en una sala de cine solo otra vez. Hace tiempo que no lo hacía, porque tengo muchas pelis descargadas y compradas (piratas) que veo en la comodidad de mi mazmorra.
Y no es por dramatizar pero era la única persona sin acompañante en la sala.
Había familias completas que decidieron ver una peli de terror con sus niños.
Yo, llevaba mi jocho que no resistió ni los cortos, mis palomitas y mi refresco.
Y es de que no me interesa cambiar mis gustos para encajar en lo socialmente aceptado. Pero es de que tampoco me siento aceptado en los círculos que se supone deberían de ser los que me tendrían que aceptar.
Es confuso.
Es desgastante.
Pero más que nada es triste.
Porque a pesar de que sé que hay gente que me quiere y me aprecia (tú me tienes un gran aprecio, CdeO) no me es suficiente.
Yo me amo (como la canción de Café Tacvba), pero no me es suficiente. Quiero más amor.
Quiero importar. Pero ser buena persona en estos tiempos no vale.
Sólo me queda seguir adelante y ver las cosas bonitas que encuentro en el camino. Y aprovechar los momentos felices. Porque son pocos.
De ahí saco fuerzas para vivir.
Una frase me tiene vivo, de hace muchos años, de no sé donde que la leí:
"Los pequeños placeres te atarán a la vida".
 

jueves, 12 de febrero de 2015

A los amigos

Básicamente mis círculos amistosos se clasifican en:
-Amigos de la secu,
-Amigos de los scouts,
-Amigos de la uni, y
-Amigos de la vida.

AMIGOS DE LA SECU
Nos conocimos desde pequeños, algunos nos frecuentamos toda la vida y otros nos reencontramos hace un par de años. Nos une una especie de inocencia compartida que nos recuerda el lugar y tiempo donde nos conocimos y nos hace sentir felices de vernos ahora como adultos desarrollando muchos papeles: empresarios, metaleras, hijos de familia, padres y madres, artistas, de todo un poco. Pero contentos de ser lo que somos y de ver a los otros haciendo sus cosas.
Con algunos la relación es por la internet, con otros la convivencia adulta ha sido de algunas horas y con unos cuantos nos hemos visto crecer y somos parte de las visitas cotidianas en la casa. Los quiero montones.

AMIGOS DE LOS SCOUTS
Aquí hemos armado una familia muy grande. Hemos establecido vínculos afectivos que van desde lazos muy fuertes hasta la simple cortesía del saludo. A muchos los conocí desde que eran unos pequeños lobatos y gacelas; otros ya eran todos unos claneros y unos más eran nuestros dirigentes. Pero hay algo que no tenemos en otro lugar fuera de este círculo: compartimos momentos fuera de nuestra zona segura que nos hicieron valorar la mano que ayuda, el abrazo que cubre del frío, el alimento compartido que solventa más que el hambre. Algunos fuimos salvados de una tragedia y a otros les salvamos de una tragedia. Siempre los voy a querer a todos. Somos familia. Una vez scout, siempre scout.

AMIGOS DE LA UNI
La universidad es un período loco que no se vuelve a repetir en la vida aunque estudies otra carrera. Fuimos una generación muy grande (cerca de 45) y muy variada, que a pesar de no congeniar en muchas cosas, estamos unidos por un ligero afecto que, con aquellos que aún mantengo contacto, se traduce en una sonrisa sincera y sin mala intención. Aquí no importa si somos de izquierda, reporteros, publirrelacionistas, jefes de contenido, productores o free lance. Cuando nos comunicamos es porque surge esa bonita sensación de afecto y cariño sincero. Les quiero y me gusta verlos y escucharlos.

AMIGOS DE LA VIDA
De diferentes trabajos, de otros períodos escolares, de los pocos viajes realizados, de una triangulación con otra amistad, en fin, su orígen es muy variado pero su presencia tiene un común denominador: cariño y afecto sincero. Somos pocos tal vez, pero nadie sobra y nadie falta. Mi cariño con ustedes.

Sé que no soy el mejor ser humano, pero siempre he sido sincero y he apoyado con lo que he podido apoyar a toda mi gente. Casi nunca he pedido apoyo, pero cuando lo he necesitado, ahí han estado para darme un abrazo, un beso, unas palabras de aliento, un cariño sincero. Somos amigos. Somos familia.
Pásenla bonito con sus seres queridos y que les regalen harta flor y harto cariño no nada más este finde, que sea toda la vida, distribuida en momentos importantes.