Cuando le dije a mi CdeO que me sentía muy solo, me dijo que no lo estaba, que la fuerza suprema siempre me acompaña. Le dije "No chingues, ¿a poco le voy a pagar su entrada al cine a la fuerza suprema? ¿O vamos a poder intercambiar opiniones acerca de las pelis o de los libros o de la música?
Ya sé que en realidad no estoy solo.
Pero tengo una soledad relacionada con la falta de convivencia con gente que comparta mis gustos. A pesar de que mi madre particularmente a veces comparte mis pelis y mis pláticas, a pesar de que durante el proceso de la tesis mi hermano vio muchas PGEs a la par (pocas vimos juntos), a pesar de que mi padre y yo nos hemos echado unas chelas juntos muchas veces, a pesar de que he viajado con amigos y compañeros y hemos tenido fiesta y desmadre, a pesar de que los pocos momentos que compartimos mi CdeO y este CdeL son muy hermosos, la mayor parte del tiempo estoy solo.
El problema radica en que mi soledad no es elegida. Desde que tengo memoria he compartido con mucha gente pero han sido los gustos generales. Cuando se trata de mis gustos personales, de las cosas que me gustaría se incluyeran los integrantes de mis círculos sociales, generalmente la respuesta es negativa o es un cordial "híjole, es de que sabes que por ser tú lo haría, pero no estoy muy convencid@". Y pues yo, tolerante que soy, no obligo a nadie a hacer, asistir o acompañar a donde lo harán por más fuerza que por gusto.
Por eso (como mencione en una publicación anterior), casi no pido ayuda. Porque me emputa ser rechazado o condicionado a que "lo hago pero nomás esta vez". Por ello hoy me senté en una sala de cine solo otra vez. Hace tiempo que no lo hacía, porque tengo muchas pelis descargadas y compradas (piratas) que veo en la comodidad de mi mazmorra.
Y no es por dramatizar pero era la única persona sin acompañante en la sala.
Había familias completas que decidieron ver una peli de terror con sus niños.
Yo, llevaba mi jocho que no resistió ni los cortos, mis palomitas y mi refresco.
Y es de que no me interesa cambiar mis gustos para encajar en lo socialmente aceptado. Pero es de que tampoco me siento aceptado en los círculos que se supone deberían de ser los que me tendrían que aceptar.
Es confuso.
Es desgastante.
Pero más que nada es triste.
Porque a pesar de que sé que hay gente que me quiere y me aprecia (tú me tienes un gran aprecio, CdeO) no me es suficiente.
Yo me amo (como la canción de Café Tacvba), pero no me es suficiente. Quiero más amor.
Quiero importar. Pero ser buena persona en estos tiempos no vale.
Sólo me queda seguir adelante y ver las cosas bonitas que encuentro en el camino. Y aprovechar los momentos felices. Porque son pocos.
De ahí saco fuerzas para vivir.
Una frase me tiene vivo, de hace muchos años, de no sé donde que la leí:
"Los pequeños placeres te atarán a la vida".

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