domingo, 11 de abril de 2021

HISTORIA DE AMOR EN 4 PARTES

 PARTE 2 LA DEPRESIÓN

Mi Sis fue la persona que más me apoyo en ese tiempo. Recuerdo que alguna vez mi mamá le dijo: que bueno que vienes por él y lo sacas porque no quiere hacer nada. No recuerdo las cosas que pasaron, pero tengo fotos con esas fechas y eso me da una idea de lo que me puse a hacer. Conocí a mucha gente, anduve en varios lugares, pero siempre estaba divagando y en aquellos tiempos fue cuando mi Sis me preguntaba ¿Qué quieres? Y yo le respondía: morir.

Ella tuvo que soportar todo eso. Ella estuvo conmigo cuando cumplí treinta añotes. Y así se fueron los años, ya cuando empezaba a moverme, a salir de la tristeza de haberme separado de La Wera y considerar que las cosas podían ponerse buenas para mi vida, un día me llamo una de sus tías, haciendo la plática de que si las segundas oportunidades, de que si los cambios de opinión y yo así de no pues no me interesa vieras que no.

Y ya.

Esa llamada random me sacó de balance, pero siguieron las fiestas y el desmadre subsanador del vacío amoroso. Es que yo me quedé con mucho amor en mi ser, me quedé con ese sentimiento que Arjona dice que no sabe de dónde se apaga. Pero en ese momento mi enojo pudo más y no volví a buscar ni una plática, ni una llamada, ni un mensaje. Nada de nada.

Andaba yo buscando rehacer mi vida ya fuera de la escuela, cosa que iba a tardar mucho más de lo pensado, que iba a ser más complicado de lo considerado, que iba a ponerme en situaciones laborales bien culeras y precarias. Pinche título te lo pedían para ser cajero, porque de pasante nomás no te contrataban en nada.

Y en lo profesional, mi Sis también me apoyó mucho.

Lo menciono porque ella también tenía sus temas personales y profesionales, pero siempre ha estado en un punto mas balanceado de la vida laboral que yo. Y aún con sus temas propios, siempre me estuvo apoyando en todo; hasta amigas me presentaba para que yo saliera con ellas y yo así de ash.

En fin.

Recuperarme de una relación fallida en la que no supe qué fue lo que paso, pero tampoco tuve el valor de tratar de arreglar las cosas me llevo mucho tiempo y esfuerzo y entender un montón de cosas de mí, de la vida, del trabajo, de lo que uno hace y uno deja de hacer. Cuatro años de hacer cosas sin plena conciencia de estarlas haciendo, de empeñarme en sacar lo mejor de mi pero siempre guardando el tema de los miedos y los complejos y las fallas y las cargas innecesarias.

En aquel tiempo, cuando empezaron las redes sociales, Facebook tenía una cosa llamada Farmville, un juego donde ponías una granja y luego un pueblo y luego una ciudad. Y tenías muchas cosas, entre ellas animales. Un día, me llegó una notificación de que la Wera le estaba dando de comer a mis pollos. Y yo dije, bueno, pues así es esto de la vida virtual, no pasa nada.

Pero unos meses después de la primera vez que alimentó mis pollos, llegó al celular un mensaje preguntando si podíamos hablar.



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