domingo, 25 de abril de 2021

HISTORIA DE AMOR EN 4 PARTES

 

PARTE 4 EL CÁNCER

Oye Alberto, ¿es cierto que Rox tiene cáncer?  Me dijo una doña del partido muy chismosa y yo solo respondí que no era cierto, que estaba enferma pero que nada que fuera tan grave. La realidad es que en cierto momento ella empezó a tener muchos dolores y molestias y decidió regresar a casa de su ma. 

Y yo me quede al frente del trabajo. 

En un evento mi ma la vio y después me dijo: hijo, esta muchacha está enferma. Yo no lo quería ver. Pero la última vez que la vi, si noté que su imagen ya no era la de siempre, se notaba cansada, muy delgada y enferma. 

Algo estaba pasando, pero yo ya no supe qué fue, hasta que me dijeron que estaba en el hospital. La Torita me dijo: márcale a su hermano que está ahí con ella, yo la vi y se ve muy mal. Yo tenía una reunión y ese tiempo que me tarde en salir del metro fue lo que me dejo sin decirle Te Amo por última vez.

Uy campeón, si hubieras marcado hace diez minutos todavía la hubieras alcanzado, acaba de fallecer.

Llore.

En la banca del parque donde estaba llore como diez minutos y me fui a mi reunión porque ella siempre quiso que ante todo fuéramos muy profesionales. 

Le marqué a mi ma y le dije lo que pasó y cuando llegué a casa mis pas mes estaban esperando con un tequila en la mesa y una veladora prendida. Llore. Abrazado de mis papás llore montones. 

Hable con La Torita, le dije, diles a sus hermanos en el velorio que hablen con su ma, que me deje pasar 10 minutos. Pero eso no paso y se armo un desmadre en el funeral. Y yo no pude presentarme al lugar. No quería armar un desmadre.

Al otro día llegó mi hermano, mis pas le dijeron lo que paso y fue a mi cuarto y me abrazo. Y seguí llorando. Esa canción le gustaba mucho le dije, Wonderful Tonight de Eric Clapton.

En la oficina, tres veces tuve que dar la noticias con los equipos porque no los pude juntar. Tres veces tuve que informar que había fallecido y llorar con esa gente que la veía como una amiga, no como una jefa. Y luego tuve que ir a la oficina del jefe para dar la razón de la situación.

Una de las compañeras del trabajo me dijo: Tú dí y armamos un desmadre, llegamos en unos micros y nos metemos para que la puedas despedir. Y hubiera estado mamalón pero a ella no le hubiera gustado que hiciéramos un show de ese evento. Y no paso.

Y cuando lo puse en el feis, empezaron las llamadas y en una cena improvisada donde mi Sis me contó que salía Thanos en la escena post créditos de los Avengers, llegaron varias personas de varios momentos de mi vida y estuvieron ahí, sosteniéndome, abrazándome, dándome sus miradas y su presencia, escuchando mi sentir y apoyándome para saber que mis amistades no me dejarían solo. 

Y recibí muchas llamadas y mensajes y llore muchos días en todos lados, tenía las mejillas irritadas de tanto llorar. Y una de mis comadres me hablo fingiendo ser bien macho y me decía wey cada que acababa una frase de apoyo y yo lloraba y me reía porque era chistoso escucharle fingir la voz y tomar actitud de hombre hombre.

Y Aguilar me grito y me dijo: tengo que verte y abrazarte y yo lloraba mucho; Delia me sostuvo y me dijo: estoy aquí porque te quiero mucho y yo lloraba más. Porque ellas no siempre recibieron lo mejor de mi y cuando esto paso su abrazo me hizo entender que no porque la gente separe sus caminos te dejan de querer. Y siempre se los voy a agradecer un chingo.

Una tía suya de ella me dijo que me avisaba donde quedaban las cenizas y yo dije que no, porque no me parece adecuado irle a llorar a una caja con ceniza. Y esa tía suya de ella también me contó tiempo después que, en cierto momento, la mamá ofreció llevarme a su casa para que La Wera tuviera un momento de paz, antes de que todo valiera madre, pero que no quiso. Y estoy seguro que no quiso porque no quería que la viera así, porque sabía que eso me iba a pegar muy duro y porque quiso que la recordará siempre radiante.

Y así llevamos nueve años donde siempre he pensado que ella descansa en paz, que ese tiempo que compartimos fue maravilloso y siempre lo agradeceré y que pues, las cosas pasan por algo y lo único que puedo hacer es aceptar que eso así fue y debo seguir.

Últimamente la recuerdo, pero no la volví a soñar nunca más. 

Solo dos veces me paso y se veía tan hermosa, tan tranquila, tan llena de paz. 

Por eso sé que las decisiones que tome en ese momento fueron las correctas y nunca hice algo que a ella no le hubiera gustado. Y a ella le hubiera gustado que yo siguiera adelante y por eso mismo he seguido adelante. Y no con esa onda de cargar con la ausencia y pensar: y si ella estuviera aquí. Mas bien con la onda de hacer las cosas que quiero hacer y vivir lo que quiero vivir. Y así hemos andado.

Porque decidí agradecer lo que pasó y no llorar por lo que no pasó. O sea, si lloro, lloro mucho, sobre todo cuando las cosas no me salen bien, porque ella siempre me abrazaba y me reconfortaba; lloro con las rolas tristes, lloro con las pelis sentimentales. 

Lloro mucho. No me contengo. 

A veces lloro de risa y agradezco poder reírme hasta que me duele la panza, no toda porque me iría al hospital. Y agradezco lo que compartimos.

Los viajes: con ella me subí por primera vez a un avión, conocí Acapulco tomados de la mano, el santuario de las mariposas monarcas, fuimos a casa de mi papá en el pueblo de Veracruz, vimos el atardecer en las Lagunas de Zempoala. Comimos en muchos lugares que ahora ya no existen en la ciudad.

Cocinamos, comimos helado, hamburguesas, ensaladas, paella, descubrimos que el Jack Daniels directo me deprime, bailamos por toda la sala del depa de La Torita como si fuera una pista de baile para nosotros solitos, fuimos a unos XV años muy ejecutivos nosotros y el profesor y colaborador que nos invitó, nos felicitó por ser una pareja tan hermosa, La Chivis cerraba la ventanilla y nos llevaba a desayunar al paseo de la salmonela en CU, un grupo de alumnos donde ella era adjunta nos ayudó a viajar y todos nos echaban porras en el camión (literal, no es mame) y la maestra también nos dijo que eramos muy hermosos juntos (y que cosas, la profe tampoco está ya con nosotros).

En fin.

Esto es un drama muy dramático, pero no deja de ser una historia de amors.

Porque a partir de este suceso en nuestra vida, decidí que la fuerza motriz de mi movimiento terrenal es el amor. Amor propio, a mi gente, a mi familia, a los animalitos de la creación, a la pacha mama. Amor.

Ojo, no te pases de pendejo conmigo. Que me mueva con el amor no significa que reciba abusos y estupideces. Todo lo contrario. Fluyo muy natural con los eventos que yo genero, en los que yo participo, que yo creo y desarrollo o en ocasiones con los que fluyen libremente y me llevan a lugares desconocidos.

No hay guerra, no hay pelea, no hay conflicto. Fluimos, porque soy muchos, porque somos yo, porque vivimos en este cuerpo humano y de él aprovechamos todos los beneficios y sufrimos sus debilidades. Pero vivimos, eso es lo importante.

Vivir.

Y así hemos de seguir.

Hasta que se nos acabe la garantía y caduquemos.

Les quiero, les abrazo y les mando besitos.


domingo, 18 de abril de 2021

HISTORIA DE AMOR EN 4 PARTES

 PARTE 3 EL REGRESO

La llamada fue muy impersonal, muy profesional, muy de saber que andaba yo haciendo y si me interesaba una oferta de trabajo, claro que sí, nos vemos tal día, tal hora, en tal dirección.

Y nos vimos y nos saludamos muy formalmente. Y platicamos sobre el trabajo y así. Y entonces empezamos a laborar en equipo, en una cosa de política que nos pedía ir y venir por toda la ciudad, conocer mucha gente, muchos de sus pretendientes, gente interesante, gente importante, gente culera también. Pero pues yo, en ese momento no tenía en la cabeza el rollo de un regreso. Andaba yo muy bajo de mis bonos personales y me quede con el rollo de lo profesional.

Un día en una reunión con el equipo de Coyoacán, me dijo te invito un frappe, ¿sigues tomando frappe? 

Así es. 

Y platicamos y de repente ya estábamos hablando de nosotros otra vez, me conto de todo lo que le paso en esos cuatro años, yo le conté todo lo que me paso en esos cuatro años y entonces llegamos al punto donde ella me dijo que habernos separado había sido un error enorme, que ella nunca entendió por qué lo hicimos, pero decidió seguir su camino por otro lado hasta que cierto pasaje de su vida la hizo pensar en mí, pensar en buscarme y arreglar las cosas.

Yo también le dije lo que pensaba sobre la separación y sobre mi falta de valor por volverla a buscar y entonces fue cuando estuvimos de acuerdo que había amor entre nosotros, que por algo estábamos ahí platicando y compartiendo el café, juntos otra vez. 

Y de nuevo empezó la vida bonita. 

Eso sí, con un chingo de trabajo, pero, a todo le encontramos manera.

Encarar a los vatos que le tiraban el perro no hubiera sido sencillo nomás poniéndome al pedo, ella también dejo muy claro que estábamos juntos y entonces eso generó un ambiente de respeto ríspido entre aquellos que trabajan con nosotros y traían intención con ella. 

La mayor parte del equipo sabía lo que estaba pasando ahí porque las miradas no se pueden ocultar, pero todos fueron muy solidarios y nos apoyaron mucho. Y entonces compartíamos lo profesional y lo personal. Entonces tratábamos temas del trabajo y después comíamos helado. Entonces íbamos a una comida con los colaboradores pero la cena era personal.

El día que su ma me volvió a ver, casi se infarta del coraje, pero hasta ahí quedó el tema. 

El día que volví a ver a la abuela y a las tías me recibieron como el hijo pródigo que regresa a casa. Y ese ha sido uno de los momentos más hermosos de mi vida: la abuela sonrío y me abrazó; las tías sonrieron y me abrazaron; la Wera sonreía y sonreía y después de un rato de que estuvimos compartiendo con la familia nos abrazamos. Les diría que hubo aplausos pero la neta es que no los hubo. Pero todos estábamos muy felices.

Muy felices.

Cuando ella decidió rentar un departamento, el tema de vivir juntos apareció pero no fue factible según ella, para evitar problemas con su ma, según yo ya era momento de enfrentar a su ma y hacer las cosas como según yo se deberían de hacer. Ese estira y afloja parecía muy natural en ese momento, porque así son las cosas de la vida, tienes que trabajarlas, tienes que construir, tienes que enfrentar las situaciones. Pero el rollo que ella traía con su ma no era nada sencillo de trabajar.

Lo  que si tenía yo claro es que esos tiempos de la primera parte de nuestra relación donde yo me escondía y me escabullía para que su ma no me viera habían quedado en el pasado,había que independizarse, cortar el cordón umbilical, pero siempre tuve muy claro que esa acción no me correspondía a mi.

Era una labor en la cual yo la respaldaba con todo lo que tenía conmigo, pero ella era la que tenía que accionar y decidir cómo iba a trabajar ese aspecto con su progenitora. Porque la convivencia ahora que ella vivía por su cuenta, se empezaba a tornar como una vida de pareja.

Porque oficialmente no vivíamos juntos, pero yo pasaba tres días de la semana con ella, cocinábamos, veíamos pelis, planeábamos el futuro., hacíamos la limpieza, ibamos al súper, conocíamos a los vecinos. Así bonita la situación.

En el momento más pesado de la campaña, cuando ya iban a empezar los madrazos de a devis, yo ya estaba pensando en poner las cosas claras y hacerlo todo a mi manera, pero, en ese momento en el que todo podría haberse acomodado de buena forma para que por fin tuviéramos una vida juntos, paso lo que nunca imaginamos.

No tuvimos señales claras, de repente un malestar por dormir mal, de repente un cansancio atribuible a el exceso de trabajo, al estrés. Ella había modificado ya su situación con el cigarro y estábamos trabajando muy bien ese aspecto. No teníamos problemas con algún asunto de hipertensión, de problemas cardiacos, de nada que fuera tan fuerte como para pensar que iba a pasar lo que termino pasando.

Y a la distancia aun no entiendo qué fue lo que paso, por qué nos pasó a nosotros y por qué todo lo que se estaba armando después de nuestro reencuentro se fue a la basura.



domingo, 11 de abril de 2021

HISTORIA DE AMOR EN 4 PARTES

 PARTE 2 LA DEPRESIÓN

Mi Sis fue la persona que más me apoyo en ese tiempo. Recuerdo que alguna vez mi mamá le dijo: que bueno que vienes por él y lo sacas porque no quiere hacer nada. No recuerdo las cosas que pasaron, pero tengo fotos con esas fechas y eso me da una idea de lo que me puse a hacer. Conocí a mucha gente, anduve en varios lugares, pero siempre estaba divagando y en aquellos tiempos fue cuando mi Sis me preguntaba ¿Qué quieres? Y yo le respondía: morir.

Ella tuvo que soportar todo eso. Ella estuvo conmigo cuando cumplí treinta añotes. Y así se fueron los años, ya cuando empezaba a moverme, a salir de la tristeza de haberme separado de La Wera y considerar que las cosas podían ponerse buenas para mi vida, un día me llamo una de sus tías, haciendo la plática de que si las segundas oportunidades, de que si los cambios de opinión y yo así de no pues no me interesa vieras que no.

Y ya.

Esa llamada random me sacó de balance, pero siguieron las fiestas y el desmadre subsanador del vacío amoroso. Es que yo me quedé con mucho amor en mi ser, me quedé con ese sentimiento que Arjona dice que no sabe de dónde se apaga. Pero en ese momento mi enojo pudo más y no volví a buscar ni una plática, ni una llamada, ni un mensaje. Nada de nada.

Andaba yo buscando rehacer mi vida ya fuera de la escuela, cosa que iba a tardar mucho más de lo pensado, que iba a ser más complicado de lo considerado, que iba a ponerme en situaciones laborales bien culeras y precarias. Pinche título te lo pedían para ser cajero, porque de pasante nomás no te contrataban en nada.

Y en lo profesional, mi Sis también me apoyó mucho.

Lo menciono porque ella también tenía sus temas personales y profesionales, pero siempre ha estado en un punto mas balanceado de la vida laboral que yo. Y aún con sus temas propios, siempre me estuvo apoyando en todo; hasta amigas me presentaba para que yo saliera con ellas y yo así de ash.

En fin.

Recuperarme de una relación fallida en la que no supe qué fue lo que paso, pero tampoco tuve el valor de tratar de arreglar las cosas me llevo mucho tiempo y esfuerzo y entender un montón de cosas de mí, de la vida, del trabajo, de lo que uno hace y uno deja de hacer. Cuatro años de hacer cosas sin plena conciencia de estarlas haciendo, de empeñarme en sacar lo mejor de mi pero siempre guardando el tema de los miedos y los complejos y las fallas y las cargas innecesarias.

En aquel tiempo, cuando empezaron las redes sociales, Facebook tenía una cosa llamada Farmville, un juego donde ponías una granja y luego un pueblo y luego una ciudad. Y tenías muchas cosas, entre ellas animales. Un día, me llegó una notificación de que la Wera le estaba dando de comer a mis pollos. Y yo dije, bueno, pues así es esto de la vida virtual, no pasa nada.

Pero unos meses después de la primera vez que alimentó mis pollos, llegó al celular un mensaje preguntando si podíamos hablar.



domingo, 4 de abril de 2021

HISTORIA DE AMOR EN 4 PARTES

PARTE 1 EL ENCUENTRO

Ella dijo que todo empezó el día de las inscripciones a los cursos de inglés, que llegó con su hermano y me preguntó si ahí iba la fila y yo dije que si y ya. Yo no me acuerdo, estaba pensando en otra cosa o qué se yo.

Después me dijo que el día que empezaron las clases me vio llegar y pedir permiso para entrar y de ahí pensó “este barbón es para mi.” Así que una clase que llegó tarde se fue a sentar allá atrás conmigo y yo me moví dejando dos sillas vacías entre ella y yo. ¿Por qué? Me preguntó un día. Pues porque yo pensé que era incomodo para ti estar cerca de mí, te veías muy fresa como para hablarme.

Y así empezamos a platicar después de las clases, en lo que pasaban por ella, porque ella iba en la mañana en RI y yo en la tarde en CC. Situación imposible, pero que cada día se fue haciendo más real.

En una ocasión, mi Sis fue a dejarme a clase y le dije mira esa es la morra que me gusta y ella respondió está muy exótica para ti mano. Reímos. Ella vestía de colores pastel, de colores claros, siempre con sus tacones, a veces con pupilentes y su cabello en esos tiempos era wero. La Wera entonces iba a ser.

Un día platicamos sobre las cosas que nos gustarían de la persona que nos gustaba, de esas pláticas que sabes que estás hablando de nosotros pero hablas como si fueran otras personas. Ya habíamos hablado de las playlist que yo hacía, de sus gustos musicales y personales, de que yo andaba con una chava de la tarde, de muchas cosas que nos habían acercado mucho. Le dije aviéntate, esa persona te va a cachar. ¿Y si no me cacha? Créeme, te va a cachar.

Y la caché.

Y empezamos una relación muy bonita y tierna. Muy sexosa también. Muy de todo. Obvio termine la relación que tenía, aunque fue hasta que ella me dio un ultimátum: si te voy a esperar, estoy convencida pero no te voy a esperar siempre. Y entonces RI matutino y CC vespertino empezaron a disfrutar de las cosas bonitas de la relación, de la convivencia, de las playlist.

Porque después de esa plática que tuvimos, ella llegó un día con un cd que traía un cuadernillo donde mencionaba las 19 rolas que venían en el compacto y una breve explicación de por qué estaban ahí. Y yo así de, ¿por qué pusiste Desde Que Llegaste con Reyli? Y ella así de si eres bien bobi.

Cuando empezamos a andar, su ma no lo sabía y yo era nomás el amigo que podía entrar a la casa y así nos pasamos las vacaciones intersemestrales. Cuando ella le dijo a su ma sobre nosotros, la señora enfureció y nunca más pude entrar a su casa. Y entonces tuvimos que andar en la clandestinidad. En el mundo de lo Prohibido como cantaba El Mastuerzo. Aún así viajamos mucho, salimos mucho. Con la ayuda de muchas personas, una de ellas hasta anduvo con su hermano menor y eso nos permitió organizar salidas en parejas. Y la vida en pareja era muy hermosa y sensual y divertida y alegre y llegó el momento de terminar la carrera.

Ella se quería titular lo mas pronto posible, yo no tenía ni el más mínimo interés pero si estaba sacando todos los trámites necesarios. Hicimos el Servicio Social en la coordinación de RI, con el apoyo de La Chivis, la secretaria encargada de la ventanilla que también descansa en paz, ya que le dio un derrame cerebral en el tiempo en que La Wera y yo nos separamos.

Mencionar que, a pesar de las broncas con su ma, la abuela y las tías siempre me recibieron con los brazos abiertos, siempre me trataron con mucho cariño, siempre fueron muy apoyadoras para nuestra relación. Porque nos veían felices y plenos. Porque eso es lo que debe importar cuando quieres a alguien. Ves a esa persona feliz y te pones feliz. Y entonces la familia era feliz porque nosotros éramos felices.

Pero…

Todo iba muy bien hasta que me metí a las Prácticas Profesionales en Televisa y de ahí nos empezamos a distanciar y en algún momento, por una tontería nos peleamos y la fui a buscar a la Fac, ella dijo que no tenía nada que decirme después de una breve discusión, yo dije: yo si tengo algo que decir, adiós.

Me fui y no volvimos a hablar. Ella hablo a la casa para avisar de que a La Chivis se la habían llevado al hospital y tres días después falleció, dos días antes de que me fuera a Guadalajara a un evento de la empresa.

Y no nos volvimos a hablar, yo pensaba que iba a ser para siempre, pero resultó que fueron cuatro años.

Cuatro pinches años de depresión y tristeza y falsas sonrisas para mí.