es el título del primer libro de poesías de Alejandra Garibay, proyecto personal en los más amplio de la palabra ya que no solo escribió todos los poemas que ahí aparecen, sino que la publicación de su obra es resultado de su propio esfuerzo, de buscar una editorial, de dar su propuesta para la portada, de buscar a la persona ideal para el prólogo, en fin, que solo sería más personal la edición del libro si ella hubiera usado una imprenta manual y los hubiera hecho uno por uno.
Eso es un logro muy grande.
Una muestra de una mujer que en lugar de sentarse a admirar lo que la vida da, se puso manos a la obra y cumplió uno de sus tantos proyectos. En este momento de la historia donde las mujeres están luchando fuerte por tantas cosas, en sus diferentes trincheras, este libro es un proyecto personal si, pero también es un aliciente para muchas mujeres que están en contacto con la autora.
Ayer domingo por la noche, fue la presentación virtual de Efímero, Alejandra, rodeada y apoyada por su familia lució esplendorosa y alegre, las muestras de apoyo dejaban ver que, aunque las experiencias vertidas en sus páginas son de un matiz muy íntimo, siempre ha existido una familia apoyando en la medida que la autora lo ha permitido, lo permite y lo permitirá. Los invitados solo mostraban alegría en grandes sonrisas, miradas llenas de felicidad y palabras de aliento para Alejandra, quien era más sonrisa que ojos y vaya que esos ojos son hermosos.
El libro nos muestra el lado sensible de la autora, sus experiencias en el área de las relaciones personales, aunque habla de ella y de otres, la parte principal de su obra va en relación a ciertos momentos de su vida en pareja, con sus momentos de amor, de desamor, de zozobra, de alegría, muy íntimos eso si, muy valiente el liberar esos pensamientos para que aquellos que también se permiten dejarse caer en el amor y viven todas las emociones que se desprenden del mismo se reconozcan, sonrían, lloren o suspiren porque a pesar de que todo lo que nos pasa en el amor es muy nuestro, también hay situaciones y vivencias que nos permiten reconocernos en las experiencias de otros.
Y este es para mi el punto fuerte de la obra de Alejandra.
Y lo mencionaron en la presentación virtual varias personas.
Su lenguaje sencillo, sin complicaciones, sin adornos de más. Eso hace que la abuela, que el poeta moderno, que la feminista, que el estudiante, que el empleado, que la fotógrafa, que la doctora, que la publicista, que el letrado, que el bachiller, que el chofer, que la vendedora, que la deportista, que el bloguero, que el cineasta, que el padre, la madre, el hermano, la tía, el primo, que mucha gente pueda leer y consumir los poemas.
Y los viva y los entienda y los recuerde y los conozca y los identifique y los adopte y los disfrute y los sufra y le gusten. Porque hay muchos que escriben y creen que las palabras domingueras son lo que los va a poner en la historia, que el recurso de la palabrería complicada y que da el aire de un escrito con una gran profundidad es lo que la gente está buscando.
Y la neta es que muchos como yo, nomás leímos eso en la escuela porque nos lo encargaron o teníamos que revisarlo para una exposición. Nomás. Mi pequeña biblioteca está armada con libros de moneros y otros de textos simples y de fácil entendimiento.
Y eso se agradece.
Porque los sentimientos se pueden describir con palabras pero solamente nos acercaremos un poco a lo que de verdad se siente y el amor tampoco es algo complicado, entrelazado y amarrado de manera complicada, es algo simple que fluye y que se da y se siente y se vive. Como los poemas en Efímero.
Alejandra desnuda su sentir y regala estos poemas para quien quiera leerlos y compartir ese espacio que es íntimo pero se vuelve abierto, ese espacio que se crea cuando un autor nos permite entrar en su mundo y nos deja fisgonear en sus momentos más vulnerables. Un acto de mucho valor, un acto de mucho amor propio.
Efímero cumple lo que promete, lo lees, lo vives, lo sientes en un momento muy corto de la historia, en una lectura que requiere una pausa para revisitarla en otro momento. Porque puede que haya poemas que parezcan desconocidos para quien lee en este momento, pero en algún momento futuro serán de reconocimiento fácil y sencillo. Así que Efímero se vuelve digno de revisión en un futuro medio y de largo plazo.
Albricias para la autora y su primer poemario.
Besitos y cariño para ustedes que leen estas líneas.

Muchas gracias por brindarme este espacio y estas palabras tan hermosas, gracias por el apoyo que siempre me diste y que me sigues dando. Agradezco a la vida por haberte conocido y por todo lo vivido contigo. Sin duda te llevaré por siempre en mi corazón.
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