miércoles, 2 de diciembre de 2015

Comedia y causa social...

Mano: te propuse para que des un show de stand-up en mi trabajo.
¡Ah bueno!
Y así empezó este asunto, con un aviso de mi Sis disponiendo de mi tiempo (normal, normal) y apoyando mi camino a el desarrollo profesional.
Marie Stopes hace la presentación de su campaña #ProtegeAlPajaro la noche de ayer, 1 de Diciembre en Bajo Circuito, pequeño bar ubicado cerca de metro Chapultepec.
Presentación de un libro de poesía, stand-up y concierto de jazz.
Cosa linda para todos.

Llegamos al evento y la primer sorpresa encontrar a un grupo de mis alumnos de la UNAM que aceptaron la invitación. Verlos llegar en bola y su forma de convivir me recuerdan esa etapa de mi vida. Están bien chiquitos me dice mi hermano. Y sí, al verlos es cuando me cae el veinte de que estoy llegando a mis cuarentas mientras ellos están entrando a sus veintes.
Miedoooooooooooo
García me acompaña a comer y de ahí el traslado mientras repaso los bullets de mi rutina.
Las chicas de Marie Stopes siempre echando buena vibra para mí (incluso quiero proponerles que me adopten profesionalmente), y emocionadas por el desarrollo del evento.
Karla (yeiiii-brillitos) llega acompañada de su jefa. 
Mi hermano y mi cuñada.
Eli y una amiga.
Chela y Ángel llegan después.
Jorge (Boss) y su pareja llegan últimos pero debido a un pequeño retraso no se pierden el show.
Mi CdeO me manda mensaje cursi salido del corazón y yo sonrío y suspiro.

La presentación del libro por Caperucita Loba, con un pequeño grupo tocando unas rolitas.
Oscar Ortiz con una rutina relacionada con la campaña #ProtegeAlPajaro.
Pablo Cué con una rutina de varios temas.
Naina Jazz cerrando con su hermosa música.

Lo más difícil de estar ahí arriba fue que me sentí atacado por el tipo de las luces, parecía que me trataba de cegar (ahora entiendo por qué se cayó del escenario Juanga). Fluyó la rutina, algunos problemas normales de la primera vez, pero en general siento que todo salió bien.
No hubo ovaciones atronadoras, pero la gente que invite si fueron escandalosos en los momentos precisos. No use muchas groserías, obvio que use experiencias personales para arrancar las risas y al bajar del escenario me sentí muy tranquilo y acelerado a la vez.
Es una gran experiencia y he roto una barrera mental que tenía, un pequeño temor con el cual había cargado por algunos años, pero que ahora ha desaparecido.

 Me dicen que estuvo bien, yo me sentí muy bien y hay un aspecto que me hace sentir mejor: Naina Jazz tocó para poco público (no tiene que ver con su calidad) ya que mucha gente se empezó a ir, Caperucita Loba tuvo que pedir que la gente guardara silencio, Pablo Cué pidió en un momento que regresara la atención de la gente al escenario.
Yo no.
Que felicidad. 
Regresaré pronto al escenario.
Pronto.

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