Y llegó el día de asistir al Circo de los Horrores.
Fue regalo de cumple para mi CdeO que lo disfrutó mucho.
Yo no.
Por eso ahí va lo bueno y lo malo del espectáculo que se presenta en México.
LO BUENO
Los artistas
Son profesionales en su disciplina. No hay margen para el error en lo que ahí se hace y la gente que está dentro del show son fenomenales en lo que hacen.
La producción
De primer nivel. Maquillaje, escenografía, vestuario, iluminación, musicalización y todo lo que tiene que ver con los objetos a usar en el escenario.
LO MALO
El lugar.
Para llamarse el Gran Teatro Moliere, es muy pequeño.
La recepción
Si bien a la mayoría de las personas les asusta todo lo que sale de lo "normal", el que te reciban algunos individuos caracterizados a medias de personajes parecidos a los que salen en las pelis de terror, de entrada puede impactar, pero llega un momento en que se vuelve molesto.
El uso del "Horror" como eje temático.
En realidad es un circo. Y ya.
Lo único que tiene de horror es que presenta los actos de un circo con gente caracterizada y temáticas del cine de terror. Y ya.
Yo esperaba otra cosa, no ver la versión del Atayde con zombies, momias y payasos siniestros.
Porque así como se presenta el show, se pueden hacer el Circo de los Amores (para 14 de Febrero y poner corazones, cupidos y cosas cursis); el Circo de las Pasiones (y tratar temas relacionados con el sexo y las perversiones); el Circo de los Infantes (para el 30 de abril con temas de niños); el Circo de las Madres (con temas de progenitoras y pláticas de tupperware y Avon) y así, al infinito.
El exceso de comedia.
Si es el Circo de los Horrores, ¿por qué la gente sale riéndose y no al borde de un paro cardiáco?
No entiendo.
Las estúpidas restricciones.
Si llegas 15 minutos antes de la función, tendrá que chutarte como 800 veces el sermón de "No se permite grabación de vidio ni fotografías."
Se sabe que se quiere mantener lo más oculto posible el show, pero en realidad es una exageración que nos lleva a...
La prepotencia del Staff de seguridad.
Ya. No podemos tomar vidio ni fotos. Ya.
Se acaba la función, todos empiezan a tomarse fotos para confirmar que asistieron y los de seguridad se ponen bien mamones a echarte la luz de sus lamparas (cual seguridad de Luismi vs paparazzis) y a gritarnos "Hay que salir del lugar ahora"
Y cuando me empiezo a quejar, el vato viene detrás de mi en una actitud de judicial ochentero tratando de ajustar cuentas, cuando su trabajo es mantener la seguridad en el lugar y no amedrentar a los asistentes.
Los actos presentados y el público wannabe maravillado.
Ya dije que todos son profesionales en sus disciplinas.
Tan profesionales como los que hacen esas actividades en la ciudad.
Gente que no es vista en sus shows por diversas razones o que hacen una pequeña rutina en un semáforo pero que no les dan 5 pesos porque son de la calle.
Pero vienen los del Circo de los Horrores a Polanco a descubrir el agua tibia y ahí van todos los hipster, mirreyes y wannabes a crear su propio espacio de recreación y a maravillarse con algo que la gente de nuestro país también sabe hacer.
Aclaro que yo nomás fuí por acompañar a mi CdeO. Yo ni enterado estaba de la existencia del show.
La ausencia de PROFECO y de Derechos de Autor.
Los souvenirs se venden caros, pero es una chingadera que te digan que las camisetas cuestan 250 y que cuando la pides te digan: "Es que ese modelo es de 300" No mamar.
El minisuper de la esquina de mi casa tiene unos sellos de suspensión por no mostrar precios.
Y lo de Derechos de Autor, es una suposición que me gustaría respondiera alguien relacionado con el evento, porque como usan material protegido y "similares" del cine de terror para el desarrollo del show.
CONCLUSIÓN
Mi CdeO se fue muy contenta con el show, si a ustedes no les gusta el terror, vayan, no hay de que espantarse. Yo me quedo con un sabor amargo de boca porque no fue lo que me esperaba.
En fin, a revisar la colección de Bluray.

No hay comentarios:
Publicar un comentario