viernes, 26 de noviembre de 2021

El amor

 Es mi energía motriz desde hace unos años.

Estoy ardiendo en llamas amorosas que a veces se comparten y a veces no.

Como toda energía, hay que saber manejarla.

Hubo un momento en el que ardía fastuosamente, pero como un cerillo.

Me estaba consumiendo por dentro, me estaba chamuscando y mi duración iba a ser muy efímera.

Y en estos momentos lo que busco es permanecer.

Aprovechar para ir y venir, salir y llegar, hacer y deshacer.

Entonces tuve que replantear mi forma de arder.

Ahora soy una especie de lanzallamas.

Mantengo mi flama muy ardiente, pero a veces contenida. 

A veces quemando a alguien más.

Pero siempre encendida.

Me voy a consumir, lo sé.

Porque nada es eterno.

Lo importante es disfrutar los momentos que nos quedan y arder, siempre arder con una flama permanente que se mantenga hermosa y cálida hasta el último momento.

Hasta ese día que se acabe todo.

Mientras tanto hay que hacerlo todo con amor.

Porque si no es por amor, ¿entonces por qué lo he de hacer?

Besitos a todes.



No hay comentarios:

Publicar un comentario