lunes, 29 de junio de 2015

Cierre de festejo

El jueves La Morena me invitó a cenar a Moshi Moshi Sucursal Mixcoac. El sushi es bueno. El sake es genial y pegador. El mesero fue un asco y por eso no recibió propina.
Nunca había comido sushi con chile piquín y está chido. Aunque el arroz de los rollos tiene un condimento que me impidió seguir comiendo como panda en engorda.
La platica amena, las anécdotas siempre interesantes y el apoyo amistoso de La Morena es un regalo hermoso de la vida.
El sábado llego mi CdeO a la ciudad y nos fuimos a la marcha gay.
Una marcha que me pareció muy larga (en comparación de otras 2 ediciones a las que asistí antes), ahí las famosas en los carros, toda la banda del movimiento y mucho color, alcohol y encuere.
Harta diversión.
Después nos fuimos a comer tacos de pastor y vimos al crimen organizado robar 5 de pastor con todo (¿A dónde vamos a parar?)
Seguimos con concierto en el Metropolitan.
Nancys Rubias tienen un concepto muy cotorro, el vocalista tiene toda la energía del mundo y la chica que toca el cencerro está muy chuladepreciosa. El boleto decía 8:30 pm. Y a esa hora comenzó el rollo.
Mi CdeO estaba en shock por ser la primera vez que estaba en palomar, aunque no era la primera vez que no iba a un toquin en los platino, como según ella afirma siempre acude a los eventos importantes ella y sus amistades (versión desmentida por sus amigos que también asistieron al evento, que también estaban en palomar sin recato alguno), después de unos minutos de trauma y un helado de frutos rojos, se relajo y disfruto a las Nancys Rubias.
Miranda
Salieron, prendiero, tocaron muchas muchas rolas y se despidieron. El lugar estaba hasta la madre y todos cantamos y bailamos con el repertorio que nos presentaron estos muchachos.
Mi CdeO conoce de pre punk, synth punk, prepucio punk, new wave punk y todo lo que se pueda mezclar con el punk. Menos pop. Entonces fue testigo de que existen otros géneros y que miles de personas los cantan y los bailan. Se me hace que sigue pensando en lo que paso cuando Miranda prendió a todo el personal.
Fangoria
Son históricos, apoteósicos, teatrales, maravillosos y a pesar de eso mucha gente no se quedo a ver su presentación completa.
Diálogo musical de experta vs melómano:
CdeO: ¿Ya oíste que Nacho está mezclando en vivo?
CdeL: Sí, no trae todo programado.
CdeO: No, no entiendes. Tiene así como mucho hjasgfsjafsahfsjdfweuguysdac, no sé. El beat es más intenso.
CdeL: Amor, es Nacho. Si quiere puede programar con una marimba.
Tres canciones después Nacho tocaba algo que para mí es una marimba, aunque no sé en realidad como se llame ese instrumento.
Nancys Rubias tienen hartos covers, pero el más cotorro es Me Encanta (I love It de Icona Pop).
Miranda hizo un medley y lo cerró con la rola Don, que contó con la guitarra de Jay de la Cueva.
Fangoria cerró con La Tribu de las Chochoni, llamando al escenario a los 2 grupos 2 que tocaron antes y eso fue un hermoso cierre de festividad.

De ahí nos fuimos al Marra a sudar con toda la comunidad, beber unas cervecitas y bailar las joterías básicas del lugar. Nos salimos antes de fallecer en ese sauna, nos metimos al bar de junto donde mi CdeO no disfruto de la cerveza porque era clara, nos fuimos al Secret a ver el show de las comadres y partimos a casa para dormir un poco.

Ya el domingo ella regresó a su casa con sus pas, nos despedimos en la TAPO y como cantó el poeta Emir Pabón "Hasta el cielo lloró, hasta el cielo lloró al mirar tu partida"

Me debe mi regalo de cumple (Tucita, te amo pero me debes mi regalo, iralá) y así cerré los festejos de mi cumple 36.

Muy festejado yo.

martes, 23 de junio de 2015

36 años después...

seguimos dando lata, haciendo cosas, peleando por tener una vida mejor.
He conocido mucha gente, sin duda los que comparten el camino conmigo son los mejores.
Este festejo fue el más festejado.
Marutucita me cantó las mañanitas por fon, se puso cursi y dijo cosas bonitas.
Ya con eso empezó bien el festejo.
Yessica mandó mensaje de madrugada.
Me despierto y mis pas me pusieron globos y serpentinas con mi pastel y mi cirio pascual.
Onda así bonito todo.
MyLilEvilSis me invitó a cenar pero en realidad era una reunión con toda la gente que pudiera acudir en jueves. Ahí llegaron Amayelynch y Mariana La Muñeca.
El feis lleno de felicitaciones, llamadas telefónicas y obsequios varios.
El sábado, acudí a buscar mi nuevo cel, que gracias a una iniciativa de MyLilEvilSis, recibiría de regalo por parte de todos aquellos que quisieron aportar su cariño en especie.
Ya tenemos watz. Y cámara en HD. Y nueva línea de fon. Con su memoria y su protección y así.
Maclovin llegó a casa con Jaz y me llevaron más pastel, un Krueger de Reaction Figures, mi globo, mi camiseta (que ya verán en foto) y mi globo de Feliz Cumple.
El domingo compartí unas cervezas y chamorros con mi padre.
Y así la felicitancia.
Gracias a todos, son mi gente y caminamos en compañia. Nuestros destinos son distintos, pero la amistad se extiende en distancias impensables.
Los quiero, hacen mi vida mejor.
Agradezco que a los 16 decidí seguir viviendo y espero seguir viviendo mucho más.
Cuando todo se ha ido a la mierda, sólo nos queda ganar.
Tengo 36 años.
Y sonrío.


jueves, 4 de junio de 2015

Las películas...

son todo lo que me queda. Pero no se piense que soy actor, productor, director o algo así que tenga que ver con la creación del cine. No. Soy un aficionado a las películas desde aquella ocasión que recuerdo fue mi primera visita de forma consciente a un cine. Un cine real. No esas madres que existen ahora con 80 mini salas y que se escucha el sonido de una en otra. No no no.
Yo fui a un cine de esos grandotes que le cabían como 200 personas, donde los niños corrían por todo el lugar y cuando empezaban a apagar las luces, corrían más para encontrar a sus padres que levantaban los brazos para que sus engendros regresaran al resguardo de la familia y vieran la película todos en bola.
Después de eso, el cine se empezó a llevar a la casa, primero en Beta, luego en VHS, luego en VCD, luego en DVD, en Laser Disc, en Bluray y ahora, en formato digital. Ya no es necesario acudir a esas salas caras, manejadas por adolescentes que no saben qué hacer con su vida y los ponen a manejar los proyectores (situación que deriva en una mala proyección con subtítulos cortados y proyecciones fuera de la pantalla).
Me casé cuando tenía 30 años. Nuestro romance no se pareció en nada a esas situaciones majestuosas que veía llegar de Hollywood. Tampoco se pareció a esas situaciones bien pobres del cine nacional. Más bien fue como una cosa real. Llegar a ese punto fue difícil porque siempre pensé que mi esposa sería esa mujer a la cual rescataría de alguna situación de enorme peligro (monstruo, tragedia natural, conspiración comunista). Pero no. Sólo nos conocimos una tarde en un café. Me anime a acercarme, platicamos, quedamos de vernos otro día y así fue el asunto.
Nos casamos en una ceremonia muy austera. No tuvimos una hermosa carroza jalada por 12 corceles blancos que nos llevaron por el camino hasta perdernos en un anaranjado y hermoso atardecer. La noche de bodas no la deje devastada de placer, no tuvimos un desayuno con champaña al amanecer en la playa. Tampoco vivimos los siguientes 30 años con aventuras increíbles, peleamos contra enemigos que alteraban nuestra paz (y la del mundo), tampoco hicimos descubrimientos arqueológicos que cambiarían la historia del mundo, tampoco visitamos lugares donde tuvimos que sobrevivir a las grandes tragedias de la naturaleza.
No.
Vivimos una vida tranquila, trabajando yo, ella haciendo labores en casa al principio. Después haciendo manualidades, cosiendo ropa, creando recuerdos para fiestas. Porque hijos no tuvimos y las mascotas nunca nos llamaron la atención. Viajamos un poco: playa, bosque, desierto. Fueron viajes muy bonitos y la pasamos muy bien juntos. Ahora ella ya no está. La vida se va acabando y un día ya no despertó. Sólo se quedo ahí con sus ojitos cerrados. Tranquila.
Y ahora.
Sólo me quedan las películas, que siempre han estado conmigo. Porque también veíamos películas juntos, comíamos palomitas, helado, tomábamos café con galletitas y a últimas fechas nos quedábamos dormidos envueltos en nuestra cobija. Ahora es todo lo que me queda.
Los tiempos han cambiado y ahora todo está lleno de super héroes, de explosiones, de persecuciones y siguen las tragedias naturales. Sólo que todo parece más real. Yo sigo soñando que algún día veré eso en la vida real. Porque a pesar de que el cine siempre me ha hecho soñar, a pesar de que en la vida real he tenido algunos momentos maravillosos, aún siento que algo más interesante debe pasar.
Aunque físicamente no sé si resistiría una aventura en la jungla.
O un viaje a otra galaxia.
O adquirir poderes especiales.
Pero la ilusión de que eso pueda suceder me da mucha emoción.
Aunque por el momento, sólo pasa en mi pantalla de televisión.
Por el momento.