Ha sido un año interesante en muchos aspectos, pero en la parte de la adjuntía me deja mucho aprendizaje.
Más que académico, de vida.
Si bien el círculo amistoso se ha reducido, es claro que como siempre en mi vida están los que quieren y los demás han ido desalojando sin que se les haga caras ni se les cobre cuota de recuperación.
Los pocos que quedamos estamos tranquilos, nos queremos y vamos para adelante.
Ayudar a los jóvenes en su educación es un proceso cansado y desgastante hasta cierto punto.
Pero también es gratificante cuando veo a los chamacos subir de nivel, creer que ellos pueden hacer las cosas mejor y hacerlas.
Con la maestra Martínez se ha creado una buena dinámica tanto en lo personal como en lo profesional.
Siempre estaré agradecido contigo por haberme dado el chance de acompañarte en estas tres temporadas de la serie televisiva de tu vida. No sabemos lo que vaya a pasar después, pero no estaría mal echarnos otra pieza en la situación universitaria.
Mientras tanto hay que disfrutar las vacaciones que con este frío invitan a mezcalear y tomar frappé.
Para todos los muchachos que han compartido un poco de ellos: gracias.
Esperando servir no nada más de mal ejemplo, ahí andamos.
Ajúa.
¡Bienvenidos! A veces habrá gourmet, a veces comida chatarra, pero siempre habrá con que alimentarla.
domingo, 4 de diciembre de 2016
lunes, 21 de noviembre de 2016
Cerrar el círculo
Hace 31 años salí de esta casa.
De la mano de mis padres, que se conocieron y vivieron aquí sus primeros años de matrimonio.
Con mi hermano que nació y dio sus primeros pasos aquí, como yo.
Y ahora regreso con el apoyo de mi tía que ha vivido aquí todos esos años.
Y de mi padre que, sensible como es, como soy; vino para darme el apoyo moral y familiar que necesitaba para hacer este recorrido.
Y ahora hacia adelante, al infinito y más allá.
Porque hay que aprovechar los momentos que se presentan.
Hay que hacer lo que no hemos hecho hasta ahora.
Hay que ponerle rocanrol ene ne ne ne ne.
Porque se ha cerrado un círculo de vida que nos llevó a Neza, la Algarín e Iztapalapa.
Ahora hay que aprovechar y andar un nuevo camino.
¿Por qué tengo la certeza de que todo va a salir bien?
Porque lo estoy haciendo con alegría y gran enjundia.
Porque tengo todo lo que necesito para logar lo que quiero.
Porque mi mejor momento es el que estoy viviendo.
Por eso.
De la mano de mis padres, que se conocieron y vivieron aquí sus primeros años de matrimonio.
Con mi hermano que nació y dio sus primeros pasos aquí, como yo.
Y ahora regreso con el apoyo de mi tía que ha vivido aquí todos esos años.
Y de mi padre que, sensible como es, como soy; vino para darme el apoyo moral y familiar que necesitaba para hacer este recorrido.
Y ahora hacia adelante, al infinito y más allá.
Porque hay que aprovechar los momentos que se presentan.
Hay que hacer lo que no hemos hecho hasta ahora.
Hay que ponerle rocanrol ene ne ne ne ne.
Porque se ha cerrado un círculo de vida que nos llevó a Neza, la Algarín e Iztapalapa.
Ahora hay que aprovechar y andar un nuevo camino.
¿Por qué tengo la certeza de que todo va a salir bien?
Porque lo estoy haciendo con alegría y gran enjundia.
Porque tengo todo lo que necesito para logar lo que quiero.
Porque mi mejor momento es el que estoy viviendo.
Por eso.
lunes, 26 de septiembre de 2016
Las Jirafas
Esos animales que después de estar en los Scouts se convirtieron en una representación de lo que es mi persona (al igual que los colibríes y las libélulas) y no necesito explicar el por qué, ya que si estás leyendo esto es debido a nuestra amistad que te permite saber sobre esas cosas y me permite a mi pasar a la parte de mi texto que quiero vomitar, fueron vistos en una excursión al Africam Safari, junto a mi CdeO y fue una experiencia harto bonita y de contacto con los animalitos.
Cabe mencionar que en mis 37 años de vida, nunca había asistido a ese lugar a donde llevan a la mayoría desde peques, por lo cual parecía un enano más con la emoción de visitar el lugar y de hacerlo de la mano de ese pedacito de oscuridad que los demonios pusieron en la Tierra para estar a mi lado. Canguros, cacatuas, tigres, bisontes, murciélagos, mariposas. En fin. Tanto animal que no se da uno abasto.
La complicación vino de asistir en un tour que sale del Zócalo de Puebla y que trae el tiempo medido y que no te deja ver todo el lugar con paciencia y que no te deja consumir algo adentro del lugar y que el chof se vio muy rifado cuando paramos en una tienda y dijo: "Señores pasajeros, haremos una parada en la tienda para que compren sus víveres, porque allá adentro está todo bien caro".
Rifado el chof.
Y estando allá en tierras pipopes me entero de la tragedia que sufrió la porra de los Pumas en su viaje a Centroamérica, donde se quebró mi carnal el Punky. Un vato sincero y leyenda que por desgracia le tocaba nomás a él. Compartimos un semestre de trabajo y cotorreo en la UNAM y tengo abollado el cucharón por esta situación. Nomás se adelantó, porque para allá vamos todos.
Un abrazo y una cumbia villera para ti carnal y que chingue su madre el STUNAM por pagarnos bien tarde nuestras quincenas cuando estuvimos ahí.
Y el viernes próximo pasado me tocó dar mi primer conferencia como licenciado.
La Película de Grabación Encontrada y el Romance entre el Negro, el Chivo y el Oscar fue su título.
Y esto sucedió en el anexo de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, nuestra máxima casa de estudios.
Anduvimos por allá ilustrando con nuestro saber, que a lo mejor no es mucho, pero tiene feeling, a todos los jóvenes que asistieron bajo cohersión y viendo su calificación en riesgo.
Pero desde la mesa de ponentes (junto al Profesor René Gómez y la Maestra-Doctorante-Amiga Andrómeda Martínez) los vi entretenidos e interesados y eso es lo importante.
Me dieron mi reconocimiento (el primero de muchos, lo sé) pero lo más importante fue ver la cara de emoción de mi cabecita blanca que vino de su retiro en Veracruz para ver a su hijo mayor hacer lo que le gusta hacer y ser aplaudido de generosa manera por el cuerpo estudiantil ahí presente.
La vida y sus matices.
Como las manchas de las jirafas.
Cabe mencionar que en mis 37 años de vida, nunca había asistido a ese lugar a donde llevan a la mayoría desde peques, por lo cual parecía un enano más con la emoción de visitar el lugar y de hacerlo de la mano de ese pedacito de oscuridad que los demonios pusieron en la Tierra para estar a mi lado. Canguros, cacatuas, tigres, bisontes, murciélagos, mariposas. En fin. Tanto animal que no se da uno abasto.
La complicación vino de asistir en un tour que sale del Zócalo de Puebla y que trae el tiempo medido y que no te deja ver todo el lugar con paciencia y que no te deja consumir algo adentro del lugar y que el chof se vio muy rifado cuando paramos en una tienda y dijo: "Señores pasajeros, haremos una parada en la tienda para que compren sus víveres, porque allá adentro está todo bien caro".
Rifado el chof.
Y estando allá en tierras pipopes me entero de la tragedia que sufrió la porra de los Pumas en su viaje a Centroamérica, donde se quebró mi carnal el Punky. Un vato sincero y leyenda que por desgracia le tocaba nomás a él. Compartimos un semestre de trabajo y cotorreo en la UNAM y tengo abollado el cucharón por esta situación. Nomás se adelantó, porque para allá vamos todos.
Un abrazo y una cumbia villera para ti carnal y que chingue su madre el STUNAM por pagarnos bien tarde nuestras quincenas cuando estuvimos ahí.
Y el viernes próximo pasado me tocó dar mi primer conferencia como licenciado.
La Película de Grabación Encontrada y el Romance entre el Negro, el Chivo y el Oscar fue su título.
Y esto sucedió en el anexo de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, nuestra máxima casa de estudios.
Anduvimos por allá ilustrando con nuestro saber, que a lo mejor no es mucho, pero tiene feeling, a todos los jóvenes que asistieron bajo cohersión y viendo su calificación en riesgo.
Pero desde la mesa de ponentes (junto al Profesor René Gómez y la Maestra-Doctorante-Amiga Andrómeda Martínez) los vi entretenidos e interesados y eso es lo importante.
Me dieron mi reconocimiento (el primero de muchos, lo sé) pero lo más importante fue ver la cara de emoción de mi cabecita blanca que vino de su retiro en Veracruz para ver a su hijo mayor hacer lo que le gusta hacer y ser aplaudido de generosa manera por el cuerpo estudiantil ahí presente.
La vida y sus matices.
Como las manchas de las jirafas.
miércoles, 6 de julio de 2016
Las lucierganas...
Nos fuimos al Santuario de las Luciérnagas, ubicado en el paraje La Palangana en Nanacamilpa, Tlaxcala. Un asunto así de mucha relación con la naturaleza.
El viaje fue relax, mi CdeO se durmió bien ricacha y llegamos al poblado sin complicaciones.
Caminamos bajo la lluvia y el aire de la montaña que nos recibían de buena manera.
Voy a omitir los detalles de los compañeros de viaje estridentes, obsesivos compulsivos de compartir su viaje por las redes sociales.
Se nota que el lugar aún no es un lugar turístico muy conocido, situación que es buena para conservar el entorno de las luciérnagas. Espero que lo mantengan así y no sea en unos años otro de esos lugares ecoturísticos que piden fondos para no desaparecer.
Hay un grupo de personas que te venden café y garnacha en lo que esperas para que se presente el fenómeno natural que nos llevo al lugar. Barato y bien servido.
Mientras nos dedicamos a saludar las flores, los magueyes, las tunas, el cielo, los espíritus del bosque. Dos locos con su tema disfrutando la naturaleza.
Empieza la actividad, hacemos una ceremonia de apertura y nos metemos al territorio de las luciérnagas. Tratar de explicar lo que vimos es imposible. Tratar de explicar como lo vivieron los demás es imposible. Sólo mencionaré que es un espectáculo maravilloso que me ha dejado una sensación de tranquilidad y paz que la ciudad aún no ha hecho pedazos.
Al vivir en el rush de la ciudad, del trabajo, de las responsabilidades y de todo lo que implica la vida adulta, muchos olvidan que estamos en un lugar maravilloso que nos regala la oportunidad de disfrutar muchos momentos que se presentan gracias a los otros habitantes con los que compartimos este pedazo de tiempo.
Simple: es uno de los momentos más hermosos que he tenido en mi vida. Por el contacto con la naturaleza y por la compartirlo con mi CdeO.
Por otra parte debo mencionar dos cosas.
1 - Quienes organizan estas visitas, dejan en claro que los humanos tenemos una doble moral impresionante. Me explico.
El fenómeno del que fuimos testigos, es un ritual de apareamiento de las luciérnagas.
O sea, todos fuimos a ver cómo se tiran el perro estos insectos luminosos.
O sea, como humanos no nos gusta que nos vean cuando estamos ligando a alguien; mucho menos vamos a permitir que alguien atestigüe nuestros rituales de apareamiento.
O sea, nuestra privacidad es algo sagrado pero podemos ir de vouyeristas a chismosear cómo son los rituales de las otras especies con las que compartimos este espacio.
Chismosos de ventana (diría Doña Marú).
2-Hay muchos que organizan estas visitas, pero nosotros nos fuimos con Poblanos a Viajar, representados por Emmanuel Flores. Bien organizado, buen trato a la gente, sin letras chiquitas. Lo que uno menos quiere es preocuparse por otras cosas que hagan raro el viaje. En esta ocasión, todo salió de maravilla, viaje sencillo, sin complicaciones.
Gracias Emmanuel, esperamos viajar con ustedes a otro lugar.
Los viajes siempre sirven: para conocer, para compartir, para aprender.
Este viaje fue para estar en contacto con la Madre Naturaleza otra vez; también para crear un lazo amoroso mayor con mi CdeO.
Muy bonito.
El viaje fue relax, mi CdeO se durmió bien ricacha y llegamos al poblado sin complicaciones.
Caminamos bajo la lluvia y el aire de la montaña que nos recibían de buena manera.
Voy a omitir los detalles de los compañeros de viaje estridentes, obsesivos compulsivos de compartir su viaje por las redes sociales.
Se nota que el lugar aún no es un lugar turístico muy conocido, situación que es buena para conservar el entorno de las luciérnagas. Espero que lo mantengan así y no sea en unos años otro de esos lugares ecoturísticos que piden fondos para no desaparecer.
Hay un grupo de personas que te venden café y garnacha en lo que esperas para que se presente el fenómeno natural que nos llevo al lugar. Barato y bien servido.
Mientras nos dedicamos a saludar las flores, los magueyes, las tunas, el cielo, los espíritus del bosque. Dos locos con su tema disfrutando la naturaleza.
Empieza la actividad, hacemos una ceremonia de apertura y nos metemos al territorio de las luciérnagas. Tratar de explicar lo que vimos es imposible. Tratar de explicar como lo vivieron los demás es imposible. Sólo mencionaré que es un espectáculo maravilloso que me ha dejado una sensación de tranquilidad y paz que la ciudad aún no ha hecho pedazos.
Al vivir en el rush de la ciudad, del trabajo, de las responsabilidades y de todo lo que implica la vida adulta, muchos olvidan que estamos en un lugar maravilloso que nos regala la oportunidad de disfrutar muchos momentos que se presentan gracias a los otros habitantes con los que compartimos este pedazo de tiempo.
Simple: es uno de los momentos más hermosos que he tenido en mi vida. Por el contacto con la naturaleza y por la compartirlo con mi CdeO.
Por otra parte debo mencionar dos cosas.
1 - Quienes organizan estas visitas, dejan en claro que los humanos tenemos una doble moral impresionante. Me explico.
El fenómeno del que fuimos testigos, es un ritual de apareamiento de las luciérnagas.
O sea, todos fuimos a ver cómo se tiran el perro estos insectos luminosos.
O sea, como humanos no nos gusta que nos vean cuando estamos ligando a alguien; mucho menos vamos a permitir que alguien atestigüe nuestros rituales de apareamiento.
O sea, nuestra privacidad es algo sagrado pero podemos ir de vouyeristas a chismosear cómo son los rituales de las otras especies con las que compartimos este espacio.
Chismosos de ventana (diría Doña Marú).
2-Hay muchos que organizan estas visitas, pero nosotros nos fuimos con Poblanos a Viajar, representados por Emmanuel Flores. Bien organizado, buen trato a la gente, sin letras chiquitas. Lo que uno menos quiere es preocuparse por otras cosas que hagan raro el viaje. En esta ocasión, todo salió de maravilla, viaje sencillo, sin complicaciones.
Gracias Emmanuel, esperamos viajar con ustedes a otro lugar.
Los viajes siempre sirven: para conocer, para compartir, para aprender.
Este viaje fue para estar en contacto con la Madre Naturaleza otra vez; también para crear un lazo amoroso mayor con mi CdeO.
Muy bonito.
viernes, 17 de junio de 2016
Treinta y siete
Hoy quiero agradecer sólo lo bueno, por eso:
A mis padres, a Cesar, a Maru, a los pocos que me siguen la corriente y a la fuerza suprema.
Muchas, muchas gracias por todo.
A mis padres, a Cesar, a Maru, a los pocos que me siguen la corriente y a la fuerza suprema.
Muchas, muchas gracias por todo.
lunes, 30 de mayo de 2016
Now u r all my children...
Frase que dijo Freddy Krueger en la segunda parte de la saga ANOES.
Frase que puedo emplear para referirme a un grupo de chamacos universitarios que gracias a la oportunidad que me dio mi amiga La Morena (aka La Profesora Andro) ahora son como mis ahijados en la UNAM.
Dos semestres donde viví muchas cosas.
En lo personal un cambio drástico en mi vida. En lo profesional un giro interesante que me ha de llevar a otros horizontes. En lo humano una cosa muy hermosa que me ha dado un montón de experiencias con los chavos que aceptaron aprender juntos en este año.
Y si, una vez más comprobé que no puede uno generalizar.
Porque así como hay chamacos que creen que todo se les tiene que regalar con el mínimo esfuerzo, hay otros que se esfuerzan más cada día para combinar los aspectos que les toca vivir con el nuevo mundo universitario. Tuvimos partidas, momentos difíciles, fallas gigantescas y salvadas heroicas. Momentos de jijiji-jajaja y pasajes educativos con algo de rigor.
De todo lo malo hay que reflexionar. De todo lo bueno hay que agradecer. De todo lo malo y de todo lo bueno hay que aprender y aplicarlo en la vida.
Gracias a todos los que participaron en esta experiencia novedosa y extraña. Gracias por mantenerse abiertos a lo diferente, al experimento, al aprendizaje mutuo. Gracias a los que no quisieron y prefirieron seguir con el modelo escolar tradicional de hace siglos.
Gracias por los abrazos, gracias por los detalles, gracias por compartir un cacho de este trayecto dos días a la semana. Gracias por echarle galleta y por hacer las cosas con seriedad aunque su adjunto no se veía nada serio. Gracias por ese agradecimiento por lo poco que le pudimos enseñar camarada. Gracias por aguantar el coto sin sentirse buleados.
Son una generación hermosa, como lo somos todos en esa juventud transitoria de la infancia a lo adulto. Pero sinceramente les agradezco el haberme otorgado la oportunidad de participar en un cachito de su vida y de tratar de compartirles algo de lo que conozco de la única forma en que lo se compartir.
Desde mi cora, va para ustedes una canción que no es como de chavos, pero que de ahora en adelante la voy a ilustrar con el recuerdo de ustedes, como alumnos, como profesora, pero sobre todo, como seres humanos sensibles y afectuosos.
Gracias chamacos.
Frase que puedo emplear para referirme a un grupo de chamacos universitarios que gracias a la oportunidad que me dio mi amiga La Morena (aka La Profesora Andro) ahora son como mis ahijados en la UNAM.
Dos semestres donde viví muchas cosas.
En lo personal un cambio drástico en mi vida. En lo profesional un giro interesante que me ha de llevar a otros horizontes. En lo humano una cosa muy hermosa que me ha dado un montón de experiencias con los chavos que aceptaron aprender juntos en este año.
Y si, una vez más comprobé que no puede uno generalizar.
Porque así como hay chamacos que creen que todo se les tiene que regalar con el mínimo esfuerzo, hay otros que se esfuerzan más cada día para combinar los aspectos que les toca vivir con el nuevo mundo universitario. Tuvimos partidas, momentos difíciles, fallas gigantescas y salvadas heroicas. Momentos de jijiji-jajaja y pasajes educativos con algo de rigor.
De todo lo malo hay que reflexionar. De todo lo bueno hay que agradecer. De todo lo malo y de todo lo bueno hay que aprender y aplicarlo en la vida.
Gracias a todos los que participaron en esta experiencia novedosa y extraña. Gracias por mantenerse abiertos a lo diferente, al experimento, al aprendizaje mutuo. Gracias a los que no quisieron y prefirieron seguir con el modelo escolar tradicional de hace siglos.
Gracias por los abrazos, gracias por los detalles, gracias por compartir un cacho de este trayecto dos días a la semana. Gracias por echarle galleta y por hacer las cosas con seriedad aunque su adjunto no se veía nada serio. Gracias por ese agradecimiento por lo poco que le pudimos enseñar camarada. Gracias por aguantar el coto sin sentirse buleados.
Son una generación hermosa, como lo somos todos en esa juventud transitoria de la infancia a lo adulto. Pero sinceramente les agradezco el haberme otorgado la oportunidad de participar en un cachito de su vida y de tratar de compartirles algo de lo que conozco de la única forma en que lo se compartir.
Desde mi cora, va para ustedes una canción que no es como de chavos, pero que de ahora en adelante la voy a ilustrar con el recuerdo de ustedes, como alumnos, como profesora, pero sobre todo, como seres humanos sensibles y afectuosos.
Gracias chamacos.
miércoles, 27 de abril de 2016
Cosas trascendentales
En la vida tenemos un pequeño momento para hacer las cosas.
Por eso, nos fuimos al Vive Latino 2016.
Sólo para ver a Café Tacvba y The Prodigy.
Y funcionó de maravilla.
Los tacubos celebraron 20 años de su disco Avalancha de Éxitos, tocando las 8 rolas en el orden en que viene en la producción mencionada. Después tocaron otras cuantas rolas, con unos vestuarios estrafalarios y con toda la vibra que siempre tienen estos señores.
La producción que tuvieron estuvo muy bien llevada, Vicentico no se sabía la letra de la canción, la invitación a la Tribu Yaki fue muy buena, El Baile y el Salón ahora tiene un nuevo significado en el soundtrack de mi vida.
Abrazo cósmico.
The Prodigy se presentan muy chingón, pero siento que no era el foro para ellos. Más para el Corona Capital o algún otro festival. Pero el Vive se ha transformado. De todas las razones que podría enlistar, la principal es la monetaria.
El costo de las entradas y de lo que se vende en el festival hace que la banda que nutrió al Vive desde sus inicios, ya no acuda cada año. Ahora el público es hipster, muy dosmilero, muy familiar.
En el pasado quedaron los slams, las aventadas con la alfombra, la seguridad somos todos (hay policías cazando a aquellos que ellos consideren que están alterando el orden y los sacan del lugar).
Otra cosa: los grupos.
La música evoluciona, pero no puedo creer que siendo el festival iberoamericano de cultura musical más importante de nuestro país, no puedan invitar a grupos de renombre. Sobre todo, ahora que hay una gran tolerancia en lo musical.
En el 2002 bajamos a Natalia Lafourcade. Este año la amaron con intensidad.
Hombres G, Fangoria, Polysics, Mojinos Escozios, KMFDM, tantos grupos que podrían ser incluidos y que por muchas razones no entran en los planes.
Ya trataron de hacer una versión de rock y regional mexicano, ya llevaron sonideros.
¿Y el escenario de rock urbano apa?
Yo no trabajo con ellos, pero se supone que son gente profesional y que conocen la escena y buscan lo mejor para el público, pero que la fila de la rueda de la fortuna tenga más gente que uno de sus escenarios es señal de que algo ahí no funciona.
Por eso, nos fuimos al Vive Latino 2016.
Sólo para ver a Café Tacvba y The Prodigy.
Y funcionó de maravilla.
Los tacubos celebraron 20 años de su disco Avalancha de Éxitos, tocando las 8 rolas en el orden en que viene en la producción mencionada. Después tocaron otras cuantas rolas, con unos vestuarios estrafalarios y con toda la vibra que siempre tienen estos señores.
La producción que tuvieron estuvo muy bien llevada, Vicentico no se sabía la letra de la canción, la invitación a la Tribu Yaki fue muy buena, El Baile y el Salón ahora tiene un nuevo significado en el soundtrack de mi vida.
Abrazo cósmico.
The Prodigy se presentan muy chingón, pero siento que no era el foro para ellos. Más para el Corona Capital o algún otro festival. Pero el Vive se ha transformado. De todas las razones que podría enlistar, la principal es la monetaria.
El costo de las entradas y de lo que se vende en el festival hace que la banda que nutrió al Vive desde sus inicios, ya no acuda cada año. Ahora el público es hipster, muy dosmilero, muy familiar.
En el pasado quedaron los slams, las aventadas con la alfombra, la seguridad somos todos (hay policías cazando a aquellos que ellos consideren que están alterando el orden y los sacan del lugar).
Otra cosa: los grupos.
La música evoluciona, pero no puedo creer que siendo el festival iberoamericano de cultura musical más importante de nuestro país, no puedan invitar a grupos de renombre. Sobre todo, ahora que hay una gran tolerancia en lo musical.
En el 2002 bajamos a Natalia Lafourcade. Este año la amaron con intensidad.
Hombres G, Fangoria, Polysics, Mojinos Escozios, KMFDM, tantos grupos que podrían ser incluidos y que por muchas razones no entran en los planes.
Ya trataron de hacer una versión de rock y regional mexicano, ya llevaron sonideros.
¿Y el escenario de rock urbano apa?
Yo no trabajo con ellos, pero se supone que son gente profesional y que conocen la escena y buscan lo mejor para el público, pero que la fila de la rueda de la fortuna tenga más gente que uno de sus escenarios es señal de que algo ahí no funciona.
Compre unos Twizzlers genéricos que encontré en una tienda del centro. Los fabrica Usher. No se acercan ni tantito a la felicidad que los originales nos dan.
Conmino a una marcha para pedir que vendan Twizzlers en México.
¡Twizleros del mundo a mí!
He usado muchos zapatos en mi vida.
Las botas de montaña son mis favoritos.
Mis tenis de boxeador Everlast me encantan.
Pero ahora que los colores en el cabello y la ropa son cosa de todos los días, es muy chido poder usar unos tenis morados todos ellos. Mis primeros Vans en toda la vida.
Y yo me los compre.
Muy contento.
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