lunes, 30 de mayo de 2016

Now u r all my children...

Frase que dijo Freddy Krueger en la segunda parte de la saga ANOES.



Frase que puedo emplear para referirme a un grupo de chamacos universitarios que gracias a la oportunidad que me dio mi amiga La Morena (aka La Profesora Andro) ahora son como mis ahijados en la UNAM.



Dos semestres donde viví muchas cosas.



En lo personal un cambio drástico en mi vida. En lo profesional un giro interesante que me ha de llevar a otros horizontes. En lo humano una cosa muy hermosa que me ha dado un montón de experiencias con los chavos que aceptaron aprender juntos en este año.



Y si, una vez más comprobé que no puede uno generalizar.



Porque así como hay chamacos que creen que todo se les tiene que regalar con el mínimo esfuerzo, hay otros que se esfuerzan más cada día para combinar los aspectos que les toca vivir con el nuevo mundo universitario. Tuvimos partidas, momentos difíciles, fallas gigantescas y salvadas heroicas. Momentos de jijiji-jajaja y pasajes educativos con algo de rigor.



De todo lo malo hay que reflexionar. De todo lo bueno hay que agradecer. De todo lo malo y de todo lo bueno hay que aprender y aplicarlo en la vida.



Gracias a todos los que participaron en esta experiencia novedosa y extraña. Gracias por mantenerse abiertos a lo diferente, al experimento, al aprendizaje mutuo. Gracias a los que no quisieron y prefirieron seguir con el modelo escolar tradicional de hace siglos.



Gracias por los abrazos, gracias por los detalles, gracias por compartir un cacho de este trayecto dos días a la semana. Gracias por echarle galleta y por hacer las cosas con seriedad aunque su adjunto no se veía nada serio. Gracias por ese agradecimiento por lo poco que le pudimos enseñar camarada. Gracias por aguantar el coto sin sentirse buleados.



Son una generación hermosa, como lo somos todos en esa juventud transitoria de la infancia a lo adulto. Pero sinceramente les agradezco el haberme otorgado la oportunidad de participar en un cachito de su vida y de tratar de compartirles algo de lo que conozco de la única forma en que lo se compartir.



Desde mi cora, va para ustedes una canción que no es como de chavos, pero que de ahora en adelante la voy a ilustrar con el recuerdo de ustedes, como alumnos, como profesora, pero sobre todo, como seres humanos sensibles y afectuosos.



Gracias chamacos.

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