domingo, 2 de mayo de 2021

CARTA

 Rox, hola.

Te escribo estas líneas porque quiero contarte unas cuantas cositas que pasan por acá. 

He caminado mucho, he conocido muchos lugares, mucha gente. Ha sido muy interesante, divertido y a veces, claro que sí, complicado y difícil.

Pero así es esto, no siempre nos va bien pero después de que te fuiste creo que no se puede poner peor. 

Aunque esto de la pandemia si está bien culero, en una de esas, si nos descuidamos, nos veremos pronto. Jajajajajajajajaja.

Nocierto.

O si, porque hay mucha gente bien inconsciente que le vale madre el bienestar colectivo. Pero no quiero hablarte de eso.

Quiero contarte que he llorado mucho estos años. 

Me rompí. 

Mucho. 

Ahora cada que oigo una rola triste, leo un libro triste, veo una secuencia triste en una película, no puedo evitar el llanto. Es como si tuviera un exceso de lágrimas que se me salen a la menor provocación.

He reído mucho. 

He pasado mucho tiempo con mi gente: con mis pas y mi hermano, con Camila no porque se la llevaron a San Luis Potosí y ahora que íbamos a ir a sus quince, vino la pandemia y ya no se pudo.

He pasado tiempo con mi gente, con mis amistades cercanas que son quienes me han apoyado mucho y me quieren y me lo demuestran y yo me dejo querer, pero también les quiero y se los demuestro.

He bebido menos, ya casi no recurro al alcohol, o sea, nunca he recurrido al chupe como una salida. 

Pero tampoco he bebido en las fiestas o reuniones como antes. 

Aunque en un festejo de cuando cumplí 40 si me puse bien pedo. 

Que desfiguros diría mi mamá.

He comido mucho, eso sí. 

La ansiedad y la tristeza las he calmado con comida chatarra, pero he cambiado mi alimentación porque si es necesario cuidarse mas en estos tiempos y a estas alturas del partido, o sea, no es que quiera vivir cien años, pero si quiero estar lo mejor posible los años que viva.

He compartido la vida con otras personas, he tenido experiencias buenas y malas, pero también así es esto de las parejas. 

Siempre en el entendido de que no hay que hacer comparaciones ni nada. 

Siempre en el entendido de ser sinceros y amar de forma bonita y en la medida de lo posible.

Me subí a dar show a un escenario, traigo cinco tatuajes, tengo un video rolando por internet, he dado clases de universidad, he dado conferencias de cine de terror, he ido a un chingo de conciertos, me volví a subir a un avión, aprendí a manejar, volví a escalar, a andar en bici, he ido más a las luchas, he cantado en karaoke, fui maestro de kínder. 

Tantas cosas que he hecho.

Estos años he hecho muchas cosas por mí, porque he querido porque me he decidido a vivir. Porque tu partida me hizo ver que estaba nomás ahí de espectador, ahí sin hacer nada. Ahora decido, hago, voy y vengo y créeme que entiendo por qué eras tan movida y querías ir y venir y hacer tantas cosas, no como yo que estaba así en la pausa que refresca.

Quiero que sepas que he trabajado mucho para no ser una persona triste y amargada, para no ser tóxico conmigo ni con mis seres queridos. 

Quiero que sepas que el amor es lo que me mueve y me da energía para enfrentar lo fácil, lo difícil y lo imposible. 

Quiero que sepas que siempre te voy a llevar en mi corazón y siempre voy a recordarte con esa sonrisa y ese brillo en tu mirada.

Quiero que sepas que siempre voy a agradecer todo el amor que compartimos, toda la atención que nos dimos, todo lo que aprendimos. 

Si, estoy roto, pero estoy bien. 

Estoy consciente de que sigo aquí porque hay muchas cosas que hacer, que aprender, que vivir, antes de pasar al otro plano y trascender.

No te cuento más, te dejo que sigas descansando en paz. 

Hoy que se cumplen nueve años de que dejaste el plano terrenal, te extraño y te recuerdo con respeto, con amor y con muchas vibras bonitas.

Amor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario