Siempre la gente se mamonea diciendo que fue a la exposición de equis o ye, que vió la mona lisa, que vió a la mamá de los pollitos y así.
Por eso me cagan esos rollos culturales. Sirven para medir socialmente si eres una persona educada o no. Y considero que es una reverenda mamada.
Porque si el consumo de lo que llaman arte es lo que va a hacer me mejor ser humano, pues está cabrón. Entonces soy desechable con mis influencias pop y de baja cultura.
Pero, como en realidad esas clasificaciones siempre me han valido madre, pues no.
Aquí estoy siendo un ser humano que se esfuerza por mejorar se y vivir bonito y bien.
Me fui con mi hermano a escuchar a Brujería y fuimos felices con esa basura que tocan estos cabrones y que cada día tocan pior. Pero es el amor y la nostalgia lo que nos lleva a apoyarlos.
Después me fui con la Doctora Martínez a la expo de Van Gogh y debo decir que la modernidad bien empleada nos regala situaciones muy chidas.
El esfuerzo por llevar esta exposición sin mayores contratiempos es algo que la mayoría no va a notar, porque la gente que armó esta madre es de verdad puro pro. Se disfruta todo.
La introducción a la obra y vida de Vin, las proyecciones, los audios y los olores que acompañan toda la experiencia hacen que te transportes a un lugar fuera de la realidad por unos minutos y que según el back que traigas, te conectes con la belleza de su obra, con el dolor de su vida o con la maravilla de estar vivo y poder compartir este tipo de experiencias.
Vale la pena.
No digo mucho, porque creo que es de esas cosas personales que uno se llevará a la tumba con su personal disfrute que nadie más entendería.
Me quedé muy contento por haber vivido esto.
Triste como la vida de Vin.
Feliz por seguir sintiendo.
Y así.
¡Bienvenidos! A veces habrá gourmet, a veces comida chatarra, pero siempre habrá con que alimentarla.
martes, 31 de marzo de 2020
jueves, 12 de marzo de 2020
Soy Oscar y me amo.
Una imagen en el feis dice "aunque seas la mejor versión de ti, nunca serás suficiente para la persona equivocada" y es real.
Ahora, con el tiempo he aprendido a que el dolor no sea mi motor, que el odio no sea lo que me mueva. Ustedes me ven asi bien rudo, con cara de terrorista, con camiseta de peli de terror, con gases estomacales y comiendo tacos de la calle. Todo un mostro chilango dispuesto a cometer las mayores atrocidades pensadas e imaginables.
Pero la neta es que soy un amors.
Desde que Rox falleció, lloro por todo, me encanta la ropa con estampados, las camisas jawayanas, la ropa holgada. Me disfrazo de lunes a viernes para ir a la oficina y me cuelgo un cacho de trapo al cuello (con el cual supongo nos buscan ahorcar) y en donde ustedes ven un godín hecho y derecho, yo me siento un gangster de peli de Tarantino dispuesto a lidiar con las situaciones mas truculentas del día.
Yo me muevo con amor.
Desgraciadamente desde que la Wera nos dejo en este mundo terrenal, no he podido encontrar a alguien con quien compartir asi bonito la vida. En otros tiempos, eso sería una catátrofe, mortal, destructivo, aniquilante y así.
Duele, claro que duele.
Lloro, claro que lloro.
Pero también he entendido que soy lo más hermoso que me pudo pasar en la vida.
Soy un ser humano que tiene defectos y virtudes. Que debo trabajar en expandir unos y reducir los otros. Soy un señor que está viviendo. Que todos los días aprendo algo nuevo. Que siempre que empiezo algo, lo hago con la mejor intención y sin disfrazar ni maquillar las cosas.
Pero no siempre eso va a funcionar.
¿Será entonces que debo odiar a quien no me valora?
Pues no.
Todos traemos un background que nos lleva por ciertos caminos, que nos ayuda a tomar decisiones, que nos marca lo que es importante y lo que no.
Y así vamos por la vida, compartiendo el tiempo que la gente quiera compartir conmigo.
Haciendo cosas. Viajando. Aprendiendo.
No tengo hijos.
Me encanta ver a mis amigas con sus hijos, con sus familias. Son una parte bien hermosa de mi existencia. Siempre que me dicen esos chamacos TIO, quiero llorar de felicidad. Son tan hermosos todos.
No tengo pareja. Y me encanta ver a mis amistades emparejadas, contentas, felices. Y si en este momento no tengo con quien compartir esa pinche camota, con quien calentarme la rodilla en las noches, pues ni modos. No por eso me voy a comprar un perro o un gato.
Si estoy contigo estoy muy bien, pero si te vas estaré bien. No me voy a morir.
Eso le dije cuando empezamos y en este momento, después del fuego, al ver las cenizas en una olla despostillada y de respirar profundo y cambiar un hábito de muchos años, he de aceptar que aunque es complicado empezar desde cero otra vez (otra vez chingao), pues es la única forma de vivir.
Estoy bien. Me siento tranquilo conmigo.
Me amo.
Con todos mis defectos y virtudes.
Gracias a todos los que me han escrito y mensajeado. Es bonito sentir que hay gente que me quiere.
Este rompimiento me destrozo varios niveles de mi ser, porque en estos momentos de la vida todo estaba muy sereno y apasible, pero nunca falta el drama, este drama me hizo añorar los tiempos en que Rox me cuidaba mucho, me hizo recordar todas las cosas bonitas que ella tenía para mi, que estaban ahí guardadas y me golpearon como suplex de Brock Lesnar.
Por eso me dio un bajon bien grandote, pero se que son momentos y hay que vivirlos.
Porque en este momento en que hice las cosas lo mejor posible y no fueron lo mejor recibidas pues si se siente gachito. Pero pos ni modos.
No era aquí, no era en este tiempo.
No vayas a pensar que no fuiste suficiente, me dice una de mis mejores amigas. Y en este momento ese pensamiento no pasa por mi cabeza. Soy muy suficiente. Lo tengo muy claro.
Estoy en el mejor momento de mi vida, estoy vivo. Mis padres, mi hermano, mis amigos.
Así que si me ven llorando es porque la rola me llego, porque la peli está triste o porque me machuque un dedo.
Una cosa si debo recalcar: también sonrío.
Y mi sonrisa es la más sincera que van a encontrar en este mundo (aunque tengo chuecos los dientes).
Y sonrío desde lo más profundo de mi ser, porque así es como hago las cosas.
Sinceras y de corazón.
Soy Oscar y les quiero agradecer que me brindan su apoyo a la distancia y de cercas.
Bonito día.
Ahora, con el tiempo he aprendido a que el dolor no sea mi motor, que el odio no sea lo que me mueva. Ustedes me ven asi bien rudo, con cara de terrorista, con camiseta de peli de terror, con gases estomacales y comiendo tacos de la calle. Todo un mostro chilango dispuesto a cometer las mayores atrocidades pensadas e imaginables.
Pero la neta es que soy un amors.
Desde que Rox falleció, lloro por todo, me encanta la ropa con estampados, las camisas jawayanas, la ropa holgada. Me disfrazo de lunes a viernes para ir a la oficina y me cuelgo un cacho de trapo al cuello (con el cual supongo nos buscan ahorcar) y en donde ustedes ven un godín hecho y derecho, yo me siento un gangster de peli de Tarantino dispuesto a lidiar con las situaciones mas truculentas del día.
Yo me muevo con amor.
Desgraciadamente desde que la Wera nos dejo en este mundo terrenal, no he podido encontrar a alguien con quien compartir asi bonito la vida. En otros tiempos, eso sería una catátrofe, mortal, destructivo, aniquilante y así.
Duele, claro que duele.
Lloro, claro que lloro.
Pero también he entendido que soy lo más hermoso que me pudo pasar en la vida.
Soy un ser humano que tiene defectos y virtudes. Que debo trabajar en expandir unos y reducir los otros. Soy un señor que está viviendo. Que todos los días aprendo algo nuevo. Que siempre que empiezo algo, lo hago con la mejor intención y sin disfrazar ni maquillar las cosas.
Pero no siempre eso va a funcionar.
¿Será entonces que debo odiar a quien no me valora?
Pues no.
Todos traemos un background que nos lleva por ciertos caminos, que nos ayuda a tomar decisiones, que nos marca lo que es importante y lo que no.
Y así vamos por la vida, compartiendo el tiempo que la gente quiera compartir conmigo.
Haciendo cosas. Viajando. Aprendiendo.
No tengo hijos.
Me encanta ver a mis amigas con sus hijos, con sus familias. Son una parte bien hermosa de mi existencia. Siempre que me dicen esos chamacos TIO, quiero llorar de felicidad. Son tan hermosos todos.
No tengo pareja. Y me encanta ver a mis amistades emparejadas, contentas, felices. Y si en este momento no tengo con quien compartir esa pinche camota, con quien calentarme la rodilla en las noches, pues ni modos. No por eso me voy a comprar un perro o un gato.
Si estoy contigo estoy muy bien, pero si te vas estaré bien. No me voy a morir.
Eso le dije cuando empezamos y en este momento, después del fuego, al ver las cenizas en una olla despostillada y de respirar profundo y cambiar un hábito de muchos años, he de aceptar que aunque es complicado empezar desde cero otra vez (otra vez chingao), pues es la única forma de vivir.
Estoy bien. Me siento tranquilo conmigo.
Me amo.
Con todos mis defectos y virtudes.
Gracias a todos los que me han escrito y mensajeado. Es bonito sentir que hay gente que me quiere.
Este rompimiento me destrozo varios niveles de mi ser, porque en estos momentos de la vida todo estaba muy sereno y apasible, pero nunca falta el drama, este drama me hizo añorar los tiempos en que Rox me cuidaba mucho, me hizo recordar todas las cosas bonitas que ella tenía para mi, que estaban ahí guardadas y me golpearon como suplex de Brock Lesnar.
Por eso me dio un bajon bien grandote, pero se que son momentos y hay que vivirlos.
Porque en este momento en que hice las cosas lo mejor posible y no fueron lo mejor recibidas pues si se siente gachito. Pero pos ni modos.
No era aquí, no era en este tiempo.
No vayas a pensar que no fuiste suficiente, me dice una de mis mejores amigas. Y en este momento ese pensamiento no pasa por mi cabeza. Soy muy suficiente. Lo tengo muy claro.
Estoy en el mejor momento de mi vida, estoy vivo. Mis padres, mi hermano, mis amigos.
Así que si me ven llorando es porque la rola me llego, porque la peli está triste o porque me machuque un dedo.
Una cosa si debo recalcar: también sonrío.
Y mi sonrisa es la más sincera que van a encontrar en este mundo (aunque tengo chuecos los dientes).
Y sonrío desde lo más profundo de mi ser, porque así es como hago las cosas.
Sinceras y de corazón.
Soy Oscar y les quiero agradecer que me brindan su apoyo a la distancia y de cercas.
Bonito día.
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