lunes, 12 de marzo de 2018

Mis Everlast

se han ido.
Yo compré mis botas-tenis Everlast estilo boxeador largas porque soy un vato muy simple y me gustan algunas cuantas cosas dde la vida que según muchos no me deberían de gustar, pero así soy yo.
Las primeras era camuflajeadas y tenían su moteado verde de diferentes intensidades. Eran tan curiosas que según yo, esa hermosura extraña poco varonil que me daban mis Everlast camouflage, fue la responsable de que dos relaciones se fueran a la basura. Creo que esas muchachas vieron mis zapatos y aunado a algunos detalles más, eso hizo que decidieran decir adiós.
Mis segundas botas fueron negras y siempre me decían que eran de niña, que si no había encontrado tenis para hombres y bla bla bla. Todo eso siempre me ha valido madre y me sigue valiendo.
Llegó el momento de que nos dijeramos adiós y se han ido. Fuí muy feliz con ellas y alguna vez comprobé que no fueron hechas para caminar grandes distancias.
Ya no las hacen más así.
Pero disfrute calzarlas y llevarlas conmigo porque me daban una sensación de agilidad que lo más probable es que sólo existiera en mi mente.
Adiós camaradas.

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