miércoles, 25 de febrero de 2015

La Soledad

Cuando le dije a mi CdeO que me sentía muy solo, me dijo que no lo estaba, que la fuerza suprema siempre me acompaña. Le dije "No chingues, ¿a poco le voy a pagar su entrada al cine a la fuerza suprema? ¿O vamos a poder intercambiar opiniones acerca de las pelis o de los libros o de la música?
Ya sé que en realidad no estoy solo.
Pero tengo una soledad relacionada con la falta de convivencia con gente que comparta mis gustos. A pesar de que mi madre particularmente a veces comparte mis pelis y mis pláticas, a pesar de que durante el proceso de la tesis mi hermano vio muchas PGEs a la par (pocas vimos juntos), a pesar de que mi padre y yo nos hemos echado unas chelas juntos muchas veces, a pesar de que he viajado con amigos y compañeros y hemos tenido fiesta y desmadre, a pesar de que los pocos momentos que compartimos mi CdeO y este CdeL son muy hermosos, la mayor parte del tiempo estoy solo.
El problema radica en que mi soledad no es elegida. Desde que tengo memoria he compartido con mucha gente pero han sido los gustos generales. Cuando se trata de mis gustos personales, de las cosas que me gustaría se incluyeran los integrantes de mis círculos sociales, generalmente la respuesta es negativa o es un cordial "híjole, es de que sabes que por ser tú lo haría, pero no estoy muy convencid@". Y pues yo, tolerante que soy, no obligo a nadie a hacer, asistir o acompañar a donde lo harán por más fuerza que por gusto.
Por eso (como mencione en una publicación anterior), casi no pido ayuda. Porque me emputa ser rechazado o condicionado a que "lo hago pero nomás esta vez". Por ello hoy me senté en una sala de cine solo otra vez. Hace tiempo que no lo hacía, porque tengo muchas pelis descargadas y compradas (piratas) que veo en la comodidad de mi mazmorra.
Y no es por dramatizar pero era la única persona sin acompañante en la sala.
Había familias completas que decidieron ver una peli de terror con sus niños.
Yo, llevaba mi jocho que no resistió ni los cortos, mis palomitas y mi refresco.
Y es de que no me interesa cambiar mis gustos para encajar en lo socialmente aceptado. Pero es de que tampoco me siento aceptado en los círculos que se supone deberían de ser los que me tendrían que aceptar.
Es confuso.
Es desgastante.
Pero más que nada es triste.
Porque a pesar de que sé que hay gente que me quiere y me aprecia (tú me tienes un gran aprecio, CdeO) no me es suficiente.
Yo me amo (como la canción de Café Tacvba), pero no me es suficiente. Quiero más amor.
Quiero importar. Pero ser buena persona en estos tiempos no vale.
Sólo me queda seguir adelante y ver las cosas bonitas que encuentro en el camino. Y aprovechar los momentos felices. Porque son pocos.
De ahí saco fuerzas para vivir.
Una frase me tiene vivo, de hace muchos años, de no sé donde que la leí:
"Los pequeños placeres te atarán a la vida".
 

jueves, 12 de febrero de 2015

A los amigos

Básicamente mis círculos amistosos se clasifican en:
-Amigos de la secu,
-Amigos de los scouts,
-Amigos de la uni, y
-Amigos de la vida.

AMIGOS DE LA SECU
Nos conocimos desde pequeños, algunos nos frecuentamos toda la vida y otros nos reencontramos hace un par de años. Nos une una especie de inocencia compartida que nos recuerda el lugar y tiempo donde nos conocimos y nos hace sentir felices de vernos ahora como adultos desarrollando muchos papeles: empresarios, metaleras, hijos de familia, padres y madres, artistas, de todo un poco. Pero contentos de ser lo que somos y de ver a los otros haciendo sus cosas.
Con algunos la relación es por la internet, con otros la convivencia adulta ha sido de algunas horas y con unos cuantos nos hemos visto crecer y somos parte de las visitas cotidianas en la casa. Los quiero montones.

AMIGOS DE LOS SCOUTS
Aquí hemos armado una familia muy grande. Hemos establecido vínculos afectivos que van desde lazos muy fuertes hasta la simple cortesía del saludo. A muchos los conocí desde que eran unos pequeños lobatos y gacelas; otros ya eran todos unos claneros y unos más eran nuestros dirigentes. Pero hay algo que no tenemos en otro lugar fuera de este círculo: compartimos momentos fuera de nuestra zona segura que nos hicieron valorar la mano que ayuda, el abrazo que cubre del frío, el alimento compartido que solventa más que el hambre. Algunos fuimos salvados de una tragedia y a otros les salvamos de una tragedia. Siempre los voy a querer a todos. Somos familia. Una vez scout, siempre scout.

AMIGOS DE LA UNI
La universidad es un período loco que no se vuelve a repetir en la vida aunque estudies otra carrera. Fuimos una generación muy grande (cerca de 45) y muy variada, que a pesar de no congeniar en muchas cosas, estamos unidos por un ligero afecto que, con aquellos que aún mantengo contacto, se traduce en una sonrisa sincera y sin mala intención. Aquí no importa si somos de izquierda, reporteros, publirrelacionistas, jefes de contenido, productores o free lance. Cuando nos comunicamos es porque surge esa bonita sensación de afecto y cariño sincero. Les quiero y me gusta verlos y escucharlos.

AMIGOS DE LA VIDA
De diferentes trabajos, de otros períodos escolares, de los pocos viajes realizados, de una triangulación con otra amistad, en fin, su orígen es muy variado pero su presencia tiene un común denominador: cariño y afecto sincero. Somos pocos tal vez, pero nadie sobra y nadie falta. Mi cariño con ustedes.

Sé que no soy el mejor ser humano, pero siempre he sido sincero y he apoyado con lo que he podido apoyar a toda mi gente. Casi nunca he pedido apoyo, pero cuando lo he necesitado, ahí han estado para darme un abrazo, un beso, unas palabras de aliento, un cariño sincero. Somos amigos. Somos familia.
Pásenla bonito con sus seres queridos y que les regalen harta flor y harto cariño no nada más este finde, que sea toda la vida, distribuida en momentos importantes.