Y así se nos ha ido medio año.
Frente a una situación que recuerdo en los libros de historia: en 1600 y tantos hubo una epidemia de chancro maldito traído por las ratas (animales del infierno) y murieron millones de personas pobres y algunos ricachones.
Y yo decía: wow, que bueno que somos modernos y vivimos muy lejos de aquellas épocas de oscurantismo, mientras bebía mi taza de té con la crema y nata de la EST 13.
Y aquí estamos.
En el año 2020 de nuestro (a)(e) señor(a)(e) donde todo(a)(e) debe ser inclusivo(a)(e) o te cierran tu red social, donde hay que criticar todo(a)(e) lo de hace 20 años (no más porque se ve mal), donde llaman generación de cristal a los que no están de acuerdo y les dicen que no mamen que no se ofendan. Y la llamada generación de cristal no se ofende porque ellos son muy liberales y aceptan todo: la diversidad, el uso de la mariguana recreativa, la equidad para los afroamericanos en el cine, la presencia de Yalitza como estandar de belleza mexicana y así muchas cosas.
Pero no les digas que no estás de acuerdo con ellos porque se ofenden y eres represor, retrógrada, machista, abusivo, acosador, mantenedor de la sociedad hetero patriarcal falocéntrica que odia a todo lo que no se hombre blanco supremacista.
Y así, unos acá bien ofendidos, otros acá bien ofendedores y nomás seguimos en el camino de radicalizarnos y no querernos ni respetarnos.
Yo estoy triste.
Tengo un ratoo sin ver a mis pas.
Pero estoy contento.
Porque puedo disfrutar de cosas nuevas como que me manden cositas por el wats.
Saber que están bien, que están juntos, que mis amigas están muy locas y hacen cosas bien estrañas (como dijo la Chapoy) y otras no. Otras nomás son así como que muy de ser normales y ya. Y así.
Porque esa es la onda.
No siempre puede uno estar feliz o triste; no todos están locos, no todos están normales (según lo establecido); no todos podemos ser positivos siempre, no todos tienen familias, no todos tienen amigos cercanos.
No todos.
O si todos.
Todos somos bien diferentes. Todoso tenemos y no tenemos.
Todos estamos y no estamos y vamos o nos quedamos y escuchamos o bailamos y cogemos o nos abstenemos y terror o comedia romántica y Molotov o Chasing Dragons y 41 o 37 o 24 y CDMX o TK o Apizaco o Veracruz o Yunaited Estaits o no sé que.
Y lucha libre o soccer y papitas o papotas y tenis o botas y tatuaje o piercing y popo o pipi y grandes y chicos y chupas muerdes o masticas y pastor o suadero y milaneza o pierna y así.
Lo que si es que todos vieramos de estar dándonos amor.
En la versión que cada quien entienda y acepte y conozca.
Porque la situación es difícil como para pelearnos porque AMLO o Trump o Covid o Todas las vidas o Feminismo.
Hay que apoyar, hay que cariñar, amar, querer, cuidar. así bonito. Que nos cuesta.
Yo agradezco mucho ver que mi familia está bien, que mis amistades están bien.
Ver la lluvia, sentir el calorcito del sol, escuchar el ruido de la copiadora, las ardillas que pasean por los cables acá en la colonia, el olor de mi cubrebocas lavado, el sonido de los mensajes de Jana, los chistes con mis amigas, las pendejadas de mis amigos, la buena vibra de todos.
Siento que esta situación me está llevando a un punto de entendimiento de mi ser que no había conocido y a veces da miedo, a veces está bonito, a veces es sgdkjfhsakdhfaskjl.
Lo que si es que agradezco estar del lado de los que seguimos sin preocupaciones mayores.
Para los que han tenido preocupaciones mayores les mandamos buena vibra y mucho amors.
Porque como humanos que somos hay que tratarnos.
La opción más sencilla siempre va a ser peliar, pero para que peliar.
El dinero, las poseciones, las posiciones sexuales y políticas, los bienes materiales.
Todo es temporal.
El afecto y el amors es perpetuo.
Abracitos y besitos.
Buenas vibras y cerveza.
Motita para los que fuman.
Amors para todos.
