dice mi hermana por teléfono. Respondo que sí y llegamos el domingo por la tarde a Roble 3, cerca del metro Buenavista. Aún no llueve, nos reciben de manera cordial y una chica nos explica la mecánica para acceder a la gran variedad de obras que se presentan en una gran cantidad de salas.
Piezas de 15 minutos en un espacio de 15 metros cuadrados para un máximo de 15 personas. La propuesta suena novedosa en el papel y es maravilloso que en su desarrollo cumple con esas expectativas.
Optamos por el paquete de 3 obras por tal precio, nos dieron nuestra bebida de cortesía (mi hermana dio fe de lo fresco del agua de jamaica y yo fui feliz por el mezcal) y procedimos a ver El Elefante. Scifi de buena interpretación con un montaje adecuado, un equipo de producción bien coordinado y una trío de buenos actores.
Segunda función: Huevos Benedictinos. ¿Cómo les explico que eramos parte de la obra? Tema muy moderno, bien actuado y con un montaje colorido y fresón. Maru Dueñas es una a-do-ra-da (como diría Lucerito) y lo cotidiano del tema da en el clavo.
Tercera función: ¿Te atreves? Un asunto de payaso siniestro con rollo de casa de los sustos de feria que da una sensación de que en cualquier momento pasa uno a ser parte de ese circo siniestro.
Sólo vimos esas 3, pero la oferta es muy variada.
Este mes el tema es Por los Huevos. Así que la opción de volverse visitante asiduo es grande, ya que cada mes cambian de temática.
El lugar es bueno, el trato del personal es cordial, tienen un pequeño bar con snacks y se nota que se está creando un grupo muy bien vibrado entre los que participan de las obras y el público que asiste y regresa con más gente haciendo que el fenómeno se extienda.
En vez de ir al cine a sufrir con las fallas de las proyecciones y gastar en el combo chinga tu salud con palomitas-nachos-refresco extra enormes y un chocolate y lunetas, caíganle al Microteatro.
Arrepentidos no quedarán.
Ojo.
Si te gusta ver El Chavo Animado, Soy tu Doble y La Voz México, mejor quédate en casa y no te engañes sólo para convivir.
