Un grupo que marco una diferencia muy grande entre todo lo que se estaba haciendo en aquella época dentro de la música. Una conjunción de elementos que no se puede repetir, letras que parecen sencillas pero tienen un trasfondo en ocasiones interesante, complicado o simple. De ellos se derivaron The Breeders y el proyecto solista de Black Francis. Pero no igualaron lo que hicieron como The Pixies.
Hace unos años se reunieron y vinieron al DF y no los pude ver. O sea que ya no los vi en vivo.
Yo me enteré de su existencia como muchos chamacos en la preparatoria, con el Doolitle y el Surfer Rosa. Maravillosos.
Es una música que ni es tan escandalosa, ni es tan tranquila. De esas rolas que tienes para echar desmadre y también para dedicarle a la novia.
Si ya los conocen, pues que les digo.
Si no los conocen busquen Gigantic, Monkey Gone to Heaven, Debaser, Letter to Memphis o Gouge Away.
Ya de ahí se irán ligando a su trabajo completo.
Una pista para despistados: el tema que se escucha al final de El Club de la Pelea se titula Where is My Mind? y es original de ellos.
